| A
LOS JÓVENES DEL MUNDO
Desde la Jornada Mundial de la Juventud
en Sydney
15
al 20 de julio de 2008
Sitio
oficial de la JMJ 2008
Videos
de la JMJ 2008
La
Jornada Mundial
de la Juventud 2008 en números

Sydney
(Australia), 22 Jul. 08 (AICA) Los organizadores de la
XXIII Jornada Mundial de la Juventud 2008, dieron a conocer
los datos estadísticos correspondientes a las jornadas
transcurridas del 15 al 20 de julio en Sydney, Australia.
He aquí las cifras:
Más
de 400.000 personas en la misa de clausura, la más
numerosa en la historia de Australia.
223.000
registrados en las actividades de la Jornada Mundial de
la Juventud.
500.000
personas dieron la bienvenida a Benedicto XVI en la tarde
del jueves 17 de julio al llegar en barco a la Bahía
de Sydney.
Más
de 170 naciones estuvieron representadas en la Jornada
Mundial de la Juventud.
Los
distintos actos fueron seguidos por 500 millones de personas
por televisión, con una audiencia internacional
combinada en total de mil millones.
2.000
comunicadores se acreditaron para cubrir el acontecimiento.
Se
celebraron 450 festivales juveniles entre el 15 y el 19
de julio en cien lugares de Sydney.
Del
15 al 18 julio, cada mañana, obispos de todo el
mundo ofrecieron catequesis a los jóvenes en 235
lugares diferentes, en 29 idiomas.
Mil
sacerdotes impartieron el sacramento de la confesión
durante la semana.
100.000
peregrinos durmieron en 400 escuelas y parroquias.
Más
de 12.000 peregrinos residieron en el Parque Olímpico
de Sydney durante la semana.
40.000
peregrinos fueron hospedados en casas de familias.
8.000
voluntarios prestaron sus servicios en los diferentes
actos.
Participaron
4.000 sacerdotes y diáconos, 420 obispos, y 26
cardenales.
Con
el sitio social en Internet XT3.com, los organizadores
atrajeron a 225.000 peregrinos y jóvenes de todo
el mundo.
Se
elaboraron 1.100.000 hostias para la comunión en
las misas.
Se
sirvieron 25 millones de comidas.
Se
consumieron 100.000 litros de leche y 360.000 lamingtons,
típico postre australiano.
Se
utilizaron 232.000 velas en las Jornadas.
100
actores participaron en el Vía Crucis del viernes
18 de julio.
La
Cruz de los Jóvenes y el icono de la Virgen visitaron
400 ciudades y pueblos, en una peregrinación de
doce meses por toda Australia. Unas 400.000 personas tocaron
la Cruz.

Benedicto
XVI:
La Iglesia tiene esperanza con los jóvenes
Ceremonia de despedida en un hangar del aeropuerto
de Sydney
Sydney (Australia), 21 Jul. 08 (AICA)
El
papa Benedicto XVI señaló que, tras la experiencia
de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2008, la Iglesia
tiene esperanza en su futuro, en un discurso que pronunció
durante la ceremonia de despedida en un hangar del aeropuerto
de Sydney.
Después del encuentro con los voluntarios de la
JMJ en el Domain de Sydney, el Santo Padre fue recibido
en el aeropuerto internacional por el Gobernador General,
Michael Jeffery; el Primer Ministro, Kevin Rudd y por
los representantes de la sociedad civil de Nueva Gales
del Sur. Entre las autoridades religiosas se encontraban
el Presidente de la Conferencia Episcopal australiana,
el arzobispo Philip Edward Wilson; el cardenal George
Pell, arzobispo de Sydney y el obispo coordinador de la
JMJ, monseñor Anthony Colin Fisher.
En un discurso que constituye su primera evaluación
del viaje a Australia, el Papa dio las gracias por la
hospitalidad recibida durante los días transcurridos
en Australia, así como por la “calurosa bienvenida,
a mí y a innumerables jóvenes peregrinos
que han confluido aquí desde todos los rincones
del mundo”.
“En
los días pasados -dijo-, los actores principales
del escenario han sido, obviamente, los jóvenes.
La Jornada Mundial de la Juventud les pertenece. Han sido
los que han hecho de esta Jornada un acontecimiento eclesial
de carácter global, una gran celebración
de la juventud, de lo que significa ser Iglesia, el Pueblo
de Dios en medio del mundo, unido en la fe y en el amor,
y que el Espíritu ha hecho capaz de llevar el testimonio
de Cristo resucitado hasta los confines de la tierra”.
Recordando los días pasados, el Papa confesó
que le había “impresionado mucho la visita
a la tumba de Mary MacKillop”, y agradeció
a las Hermanas de San José la oportunidad de orar
en el Santuario de su co-fundadora.
“Las
estaciones del Vía Crucis por las calles de Sydney
-dijo- nos han recordado con vigor que Cristo nos ha amado
'hasta el extremo' y que ha compartido nuestros sufrimientos
para que nosotros pudiéramos compartir su gloria”.
El Santo Padre señaló que el encuentro con
los jóvenes en Darlinghurst fue “un momento
de alegría y gran esperanza, un signo de que Cristo
puede levantarnos de las situaciones más difíciles,
restableciendo nuestra dignidad y permitiéndonos
mirar adelante hacia un futuro mejor".
"El
encuentro con los responsables ecuménicos e interreligiosos
-continuó- se ha caracterizado por un espíritu
de auténtica fraternidad y por un deseo profundo
de mayor colaboración en el compromiso de edificar
un mundo más justo y pacífico”.
“Sin
duda, los puntos culminantes de mi visita han sido los
encuentros de Barangaroo y de la Cruz del Sur. Aquellas
experiencias de oración, nuestra jubilosa celebración
de la Eucaristía, han sido un testimonio elocuente
de la obra vivificante del Espíritu Santo, presente
y activo en el corazón de nuestros jóvenes".
"La
Jornada Mundial de la Juventud nos ha mostrado que la
Iglesia puede alegrarse de los jóvenes de hoy y
llenarse de esperanza por el mundo del mañana”.
Terminado el discurso, el Papa tomó el avión
rumbo a Darwin, donde hizo una escala técnica y
prosiguió su viaje de regreso a Roma, donde está
previsto que aterrice en el aeropuerto de Ciampino a las
23 –hora de Roma-. Desde allí se trasladará
a la residencia pontificia de Castelgandolfo.+

El
Papa llama a los jóvenes
a la renovación espiritual del mundo y la Iglesia

Sydney (Australia), 20 Jul. 08 (AICA)
El
papa Benedicto XVI presidió hoy la misa de clausura
de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en el hipódromo
de Randwick, de la ciudad de Sydney, donde ante 350 mil
peregrinos aseguró que el mundo y la Iglesia necesitan
una renovación espiritual, por lo que animó
a los jóvenes a ser sacerdotes.
"Una
nueva generación de cristianos está llamada
para ayudar a construir un mundo. "Una nueva era
donde el amor no es codicioso ni egoísta, sino
puro, fiel y auténticamente libre, abierto a los
demás, respetuoso de su dignidad, buscando su bien
e irradiando alegría y belleza", agregó.
El Pontífice anunció "una nueva era"
en la cual la esperanza de los cristianos "liberará
de la superficialidad, la apatía y el egoísmo,
que asfixian nuestras almas y envenenan nuestras relaciones".
Tras exclamar que “¡el mundo necesita renovación!",
afirmó que "en muchas sociedades, junto con
la prosperidad material, se está extendiendo un
desierto espiritual: un vacío interior, un temor
sin nombre, un sentimiento silencioso de desesperación".
Para superarlo, el Papa propuso el Evangelio que revela
"la dignidad como hombres y mujeres creados a imagen
y semejanza de Dios" y "el maravilloso llamamiento
de la humanidad, el cual es encontrar satisfacción
en el amor".
"¡La
Iglesia también necesita de esta renovación!
¡Ella necesita de la fe, el idealismo y la generosidad
de ustedes, para que pueda ser siempre joven en el Espíritu",
subrayó.
Benedicto XVI dedicó una petición de manera
especial a los jóvenes que "el Señor
llama al sacerdocio y a la vida consagrada" y les
dijo: "No tengan miedo de decir 'sí' a Jesús".
La misa en el hipódromo, donde miles de jóvenes
hicieron una vigilia desde anoche, comenzó con
danzas y cantos de los pueblos aborígenes de Australia,
y durante la misma también recibieron el sacramento
de la confirmación 24 jóvenes.
Al terminar la misa, Benedicto XVI se dirigió a
los jóvenes en varios idiomas, entre ellos en español
y a los de esa lengua dijo: "Queridos jóvenes,
en Cristo se cumplen todas las promesas de salvación
verdadera de la humanidad".
Y añadió: "El tiene para cada uno de
ustedes un proyecto de amor en el que se encuentra el
sentido y la plenitud de la vida y espera de todos ustedes
que hagan fructificar los dones os ha dado, siendo sus
testigos de palabra y con el propio ejemplo. No lo defrauden".

Madrid
será sede de la Jornada
Mundial de la Juventud de 2011
Sydney (Australia), 21 Jul. 08 (AICA)
Madrid será sede de la próxima Jornada Mundial
de la Juventud (JMJ) que se realizarán en 2011,
anunció este domingo en Sydney el papa Benedicto
XVI.
Al hacer el anuncio, el público estalló
en júbilo. Los jóvenes españoles
presentes en el hipódromo de Randwick saltaron
y agitaron banderas.
"Hasta
entonces, continuemos orando los unos por los otros y
con regocijo seamos testigos de Cristo ante el mundo",
pidió el Papa.
Las JMJ de Madrid serán las segundas en España,
luego de las celebradas en Santiago de Compostela en 1989.
El evento fue instaurado en 1986 por Juan Pablo II, y
ahora son un encuentro que cada o tres años se
celebra en una ciudad distinta para reforzar la fe católica
entre los jóvenes.
Sería en la tercera semana de agosto de
2011
Tras el anuncio efectuado por el papa en Sydney, el cardenal
Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid y presidente
de la Conferencia Episcopal Española, presente
en Sydney, manifestó que espera que el gobierno
español ofrezca colaboración en la preparación
de las Jornadas Mundiales de la Juventud que tendrán
lugar en 2011, y sugirió que podrían celebrarse
en la tercera semana de agosto.
"Gozo,
gratitud y sentimientos de alegría nos embargan
en estos momentos, no sólo a mí como arzobispo
de Madrid, a los obispos auxiliares y a todos los peregrinos
presentes aquí, en Sydney, que participaron en
la Eucaristía, y que recibieron con aclamaciones
el anuncio del Santo Padre, sino que todos los peregrinos
de España participan de esta alegría”.
Para el cardenal de Madrid, "la Jornada Mundial del
año 2011 puede significar, para la Iglesia en Madrid,
un momento en el que sus dinamismos apostólicos
y misioneros, sobre todo de acercamiento al Señor
a la juventud, y de la juventud al Señor, puedan
alcanzar una gran fecundidad, y lo pueda irradiar a todo
el mundo y para todo el mundo".
Añadió que "también va a ser
un momento de excepcional valor para la Iglesia y para
los jóvenes de España, porque nos va a poner
en contacto con lo mejor de nuestra tradición,
lo que llamamos el sentido de la vida y de los grandes
ideales que nos han movido a todos a lo largo de muchos
siglos".
Por otra parte, el cardenal Rouco consideró que
las relaciones entre la Iglesia y el Estado en el país
son en este momento "normales", y espera del
Gobierno ante este acto mundial "libertad de acción
y cooperación".
El purpurado madrileño considera que habrá
un "mínimo de un millón de asistentes,
posiblemente dos", y explicó que podría
celebrarse en la tercera semana de agosto, en Cuatro Vientos,
el mismo lugar donde el 3 de mayo de 2003 Juan Pablo II
se encontró con más de 700.000 jóvenes
(algunas fuentes hablaron de un millón).

SMS:
“Querido amigo.
Tú debes ser santo y misionero”

Sydney (Australia), 20 Jul. 08 (AICA)
"Querido
amigo. Tú debes ser santo y debes ser misionero.
Nunca separes santidad de la misión - BXVI",
se lee en el SMS que llegó a los teléfonos
móviles de los participantes.
En su quinto mensaje de texto enviado a los jóvenes
que participan en la XXIII Jornada Mundial de la Juventud
de Sydney (Australia), el papa Benedicto XVI invitó
a ser santos y misioneros.
Este SMS enviado a todos los peregrinos que participan
en la JMJ 2008 en Sydney; pero no será el último,
ya que este domingo, los peregrinos seguirán recibiendo
mensajes.
Visitó
al Cardenal Clancy antes de asistir a la Vigilia
El Papa visitó, antes de asistir a la vigilia con
los jóvenes, al que fuera arzobispo de Sydney desde
1983 hasta 2001, el cardenal Edward Bede Clancy, y a otros
prelados en la casa de San José en Randwick, dirigida
por las Pequeñas Hermanas de los Pobres.
Además, se encontró con Rosemarie Goldie,
una mujer de 92 años, nacida en Sydney, y antigua
subsecretaria del Pontificio Consejo para los Laicos.
Fue, además, la primera mujer en tener un cargo
tan importante en el Vaticano.
El Pontífice habló además con varios
sacerdotes retirados que se encontraban en esta casa en
una visita que duró alrededor de 20 minutos. "Parece
que todos ellos quedaron contentísimos con la visita
del Papa", dijo el portavoz de la JMJ.

Multitudinaria
vigilia
de los jóvenes con el Papa
Sydney (Australia), 19 Jul. 08 (AICA)
Benedicto
XVI llegó al hipódromo de Randwick, el más
importante de Australia, para celebrar la vigilia de la
JMJ con los jóvenes. El hipódromo, que tiene
un aforo de 300.000 personas acogió en el pasado
las visitas de Pablo VI (1970) y de Juan Pablo II (1986)
y fue escenario en 1995 de la beatificación de
Sor Mary MacKillop.
La vigilia comenzó con el hipódromo a oscuras
para iluminarse poco a poco con las luces llevadas por
bailarines en el podium que representaban la apertura
al Espíritu Santo. A continuación, la Cruz
y el estandarte de la JMJ se colocaron en el escenario
para esperar al Papa, que entró acompañado
de 12 peregrinos, mientras la asamblea cantaba el himno
"Nuestra Señora de la Cruz del Sur".
Una mujer indígena abrió la ceremonia encendiendo
las velas que llevaban los 12 peregrinos, que a su voz
encendieron las de la Asamblea y las de los obispos. Después
siete jóvenes invocaron al Espíritu Santo
por la intercesión de los patronos de la JMJ
"Esta noche fijamos nuestra atención sobre
cómo convertirnos en testigos -dijo Benedicto XVI
dirigiéndose a los jóvenes-. (...) Sabéis
que nuestro testimonio cristiano se ofrece a un mundo
que es frágil en muchos aspectos. La unidad de
la creación se debilita por heridas profundas cuando
las relaciones sociales se rompen o cuando el espíritu
humano es casi completamente aplastado por la explotación
y el abuso de las personas. Efectivamente, la sociedad
contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación
debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza,
de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo
de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por
su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el
cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces
de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía".
"La unidad y la reconciliación no pueden alcanzarse
solo mediante nuestros esfuerzos. Dios nos hizo uno para
otro y sólo en Dios y en su Iglesia encontramos
la unidad que buscamos. Y no obstante, frente a las imperfecciones
y las desilusiones, tanto individuales como institucionales,
a veces tenemos la tentación de construir artificialmente
una comunidad "perfecta". No es una tentación
nueva. En la historia de la Iglesia hay muchos ejemplos
de intentos de esquivar (...) las debilidades y los fallos
humanos para crear una unidad perfecta, una utopía
espiritual".
Pero esos intentos de construir la unidad, observó
el Papa, "en realidad la socavan. Separar al Espíritu
Santo del Cristo presente en la estructura institucional
de la Iglesia comprometería la unidad de la comunidad
cristiana, que es precisamente un don del Espíritu
Santo. (...) Por desgracia, la tentación de "ir
adelante solos" persiste. Algunos hablan de sus comunidades
locales como de algo separado de la llamada Iglesia institucional,
describiendo la primera como flexible y abierta al Espíritu,
y la segunda como rígida y privada del Espíritu".
"¡La unidad pertenece a la esencia de la Iglesia
Católica!”, exclamó el Santo Padre.
“Es un don que debemos reconocer y apreciar. Esta
noche rezamos por nuestro propósito de cultivar
la unidad, de contribuir a ella, de resistir a cualquier
tentación de abandonarla . Lo que podemos ofrecer
al mundo es precisamente la amplitud, la vasta visión
de nuestra fe, sólida, y al mismo tiempo abierta,
consistente pero dinámica, verdadera y sin embargo,
siempre apuntando hacia un conocimiento más profundo".
"¡Sabed escuchad! A través de las disonancias
y las divisiones del mundo ¿oís la voz unida
de la humanidad?", preguntó Benedicto XVI
a los jóvenes, subrayando que de esa voz común
"sube el mismo grito (...) que anhela un reconocimiento,
una pertenencia, la unidad. ¿Quién satisface
este deseo humano esencial de ser uno, de estar inmerso
en la comunión, (...) de ser guiado a la verdad?
¡El Espíritu Santo! Su función es
ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con
los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza
para ir más allá de las visiones parciales,
de la utopía vacía, de la fugaz precariedad,
para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio
cristiano".
El Santo Padre explicó que el Espíritu Santo
"ha sido, en varios modos, la Persona olvidada de
la Santísima Trinidad" y que "su clara
comprensión parece casi fuera de nuestro alcance".
Sin embargo, citando a San Agustín, habló
de las tres intuiciones del obispo de Hipona sobre el
Espíritu Santo, que facilitan de alguna manera
su comprensión como "vínculo de unidad
en el interior de la Santísima Trinidad",
es decir "unidad como comunión, unidad como
amor duradero, unidad como donante y don".
San Agustín afirma, recordó el Papa, que
"las dos palabras, Espíritu y Santo, se refieren
a aquello que pertenece a la naturaleza divina: (...)
a lo que comparten el Padre y el Hijo, a su comunión.
Por eso, si la característica propia del Espíritu
es ser lo "compartido" del Padre y el Hijo,
(...) la cualidad peculiar del Espíritu Santo es
la unidad".
"La unidad verdadera no puede basarse nunca en relaciones
que nieguen la misma dignidad de las personas. Y tampoco
la unidad es la simple suma total de los grupos con los
que a veces intentamos definirnos. De hecho, solamente
en la vida de comunión la unidad se sostiene y
la identidad humana se realiza plenamente: reconocemos
la necesidad común de Dios, respondemos a la presencia
unificadora del Espíritu Santo y nos entregamos
los unos al servicio de los otros".
Otro signo de la presencia del Espíritu Santo,
comentó el Santo Padre, es "el amor. Las ideas
o las palabras carentes de amor, aunque parezcan sofisticadas
o sagaces, no pueden proceder "del Espíritu".
Además, el amor tiene una característica
particular: (...) su fin es permanecer. Por naturaleza,
el amor es duradero. (...) El Espíritu Santo ofrece
amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera
el miedo del engaño, que lleva en sí la
eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad
que permanece".
En cuanto a la intuición de don, Benedicto XVI
afirmó que el Espíritu Santo es "Dios
que se entrega eternamente, como una fuente inagotable,
se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos
los límites de lo que es perecedero, la locura
de una mentalidad consumista. En particular, empezamos
a entender porqué la búsqueda de las novedades
nos deja insatisfechos y deseosos de algo más.
¿No estamos buscando un don eterno? ¿La
fuente que jamás se agota?".
"¡Queridos jóvenes: hemos visto que
el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión
de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza
de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora
sirviéndose de vosotros. Inspirados por las intuiciones
de San Agustín, haced que el amor unificador sea
vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío,
el amor que se entrega vuestra misión1".
"¡Invoquemos al Espíritu Santo: es el
artífice de las obras de Dios! -concluyó
el pontífice-. ¡Dejad que sus dones os moldeen!
Al igual que la Iglesia comparte el mismo camino con toda
la humanidad, vosotros estáis llamados a vivir
los dones del Espíritu entre los altibajos de la
vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los
sacramentos. (...) La vida, no es un simple acumular,
y es mucho más que el simple éxito. Estar
verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior,
estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis
la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros
podréis transformar vuestras familias, las comunidades
y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría,
la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad
sean los signos de vuestra grandeza”.
Finalizado su discurso, tuvo lugar la presentación
de los 24 candidatos a quienes el Papa conferirá
mañana el sacramento de la Confirmación.
La vigilia proseguirá toda la noche con la adoración
eucarística, que se alternará con momentos
de silencio y preparación a la Santa Misa de mañana
domingo.

Gigantesco vía
crucis
por las calles de Sydney

Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA) El papa Benedicto
XVI abrió hoy con una oración la representación
de las estaciones del vía crucis por parte de un
centenar de actores en Sydney, Australia, donde preside
la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que reúne
a más de 200.000 peregrinos de todo el mundo.
Los actores recreaban
la última cena, sentados en los escalones de la
catedral de Santa María, cuando el Papa salió
por la puerta del templo para pronunciar la breve plegaria.
El Pontífice
siguió las otras estaciones por televisión,
en la cripta de la catedral.
Cuatro mujeres
aborígenes lloraron por Jesús de Nazaret
en otro momento de la vía dolorosa.
"Maravilloso.
Ellas sufrían porque estaban oprimidas por los
romanos. Tiene cierto sentido que hoy sean mujeres aborígenes,
es un simbolismo más", exclamó un sacerdote
en declaraciones a la prensa, mientras miraba el vía
crucis desde el Puerto de Darling.
A través
de las numerosas pantallas gigantes que retransmitieron
el espectáculo en parques y plazas de Sydney, había
visto la última cena en la catedral de Santa María,
en la que Alfio Stutio, el actor australiano de 27 años
que representó a Jesús, rompió el
pan para compartirlo con los doce discípulos.
La séptima estación del vía crucis
continuaba en la pantalla y los presos romanos, entre
ellos Simón, estaban representados, como las mujeres
de Jerusalén, por aborígenes australianos.
Vestían pieles de canguro y llevaban la cara y
el cuerpo pintados con ceniza, una señal de duelo
en la tradición aborigen, y mientras esperaban
la llegada de Jesús al muelle bailaban una danza
tradicional del norte de Australia.

Jornada
Mundial de la Juventud:
lo que pasó y lo que resta
Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA)
La Jornada Mundial de la Juventud 2008 (JMJ) que se celebra
en Sydney, Australia, con el lema: “Recibiréis
la fuerza del Espíritu Santo que descenderá
sobre ustedes y seréis mis testigos”, se
encuentra promediando su desarrollo con la participación
de cientos de miles de jóvenes de todo el mundo
que comparten junto al papa Benedicto XVI una nueva edición
de esta experiencia de fe que se realiza desde 1987 por
iniciativa de su antecesor, Juan Pablo II.
Ésta es
una síntesis de lo que ocurrió hasta ahora
y el programa de las actividades que restan hasta la clausura,
que será el domingo 20 de julio.
El martes 15 de
julio llegó al lugar la delegación argentina
de la Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal;
y otros grupos de argentinos: colegios, parroquias y casas
de familias abrieron sus puertas para alojar a los peregrinos.
A las 16.30 comenzó oficialmente la JMJ con la
misa de apertura en Barangaroo, Sydney, en la que los
jóvenes asistentes recibieron la cruz y el ícono
mariano de la Jornada. El cardenal George Pell presidió
la celebración e invitó a los jóvenes
a hacer nacer la primavera en medio del invierno.
El miércoles
16 comenzaron las catequesis animadas por obispos y organizadas
en diferentes puntos de la ciudad y sus alrededores, según
las lenguas de origen. Se trata de un espacio de crecimiento
en la fe y para compartir las resonancias de cada uno
de los participantes según su procedencia y las
distintas formas de vivir y expresar la misma fe que nos
une. Hasta el momento los temas abordados fueron: "Llamados
a vivir en el Espíritu Santo" y "El Espíritu
Santo, alma de la Iglesia".
Por las tardes
se ofrecen diferentes propuestas artísticas de
gran diversidad cultural, que son protagonizadas por jóvenes.
Las parroquias también ofrecen distintos foros
temáticos, momentos de oración y adoración
del Santísimo Sacramento.
Ayer por la tarde
se llevó a cabo la multitudinaria celebración
en la que los jóvenes le dieron la bienvenida a
Benedicto XVI, en su llegada a Sydney. En la oportunidad
el Santo Padre expresó:
“Veo ante
mí una imagen vibrante de la Iglesia universal.
La variedad de Naciones y culturas de las que provienen
demuestra que verdaderamente la Buena Nueva de Cristo
es para todos y cada uno; ella ha llegado a los confines
de la Tierra. Sin embargo, también sé que
muchos de ustedes están aún en busca de
una patria espiritual. Algunos, siempre bienvenidos entre
nosotros, no son católicos o cristianos. Otros,
tal vez, se mueven en los aledaños de la vida de
la parroquia y de la Iglesia. A ustedes deseo hacerles
un llamamiento: acérquense al abrazo amoroso de
Cristo; reconozcan a la Iglesia como su casa. Nadie está
obligado a quedarse fuera, puesto que desde el día
de Pentecostés la Iglesia es una y universal".
También
pronunció unas palabras dirigidas especialmente
a los hispanoparlantes: “Queridos jóvenes
de lengua española, la misión de ser testigos
del Señor en todos los lugares de la tierra es
una apasionante tarea, que exige acoger su Palabra e identificarse
con Él, compartiendo con los demás la alegría
de haber encontrado al verdadero amigo que nunca defrauda.
Que este reto aumente en ustedes la generosidad. Un saludo
muy cordial a todos”.
El viernes 18
continuaron las sesiones de Catequesis en más de
250 localidades en los alrededores de Sydney; se rezó
el Vía Crucis en la catedral de St Mary's, y en
Barangaroo, Darling Harbour, explanada de la Ópera
de Sidney, Domain. Además se realizaron los actos
del Festival de la Juventud en distintas localidades del
centro de Sidney.
Programa
de actividades
Sábado 19: Peregrinación a pie por el Sydney
Harbour Bridge (puente de la bahía de Sidney) hasta
el Hipódromo de Randwick y el Centennial Park.
Se inicia a las 5.30 desde el puente caminando por la
ciudad hasta el Southern Cross Precinct. Vigilia vespertina
con el Papa y la noche “durmiendo bajo las estrellas”:
de 19 a 21, en el Hipódromo de Randwick.
Domingo 20: Misa de Clausura celebrada por el Papa, a
las 10 en el Southern Cross Precinct, Hipódromo
de Randwick y Centennial Park. La Caravana Papal se inicia
a las 9 en el Centennial Park. Anuncio del nombre de la
próxima ciudad anfitriona a las 12.15. Actos del
Festival de la Juventud: de 12.30 a 17 en el Southern
Cross Precinct, Hipódromo de Randwick y Centennial
Park.

El
Papa mantuvo encuentros
ecuménico e interreligioso
Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA)
Benedicto XVI presidió hoy, en la cripta de la
catedral de Santa María, un encuentro ecuménico
con 40 representantes de otras Iglesias y confesiones
cristianas y miembros del New South Wales Ecumenical Council.
Después de recibir el saludo del arzobispo de Sydney,
cardenal George Pell y del obispo anglicano de Sydney,
Robert Forsyth, el Papa pronunció un discurso.
"Australia
es un país que se caracteriza por la gran diversidad
étnica y religiosa -dijo- y una nación que
reconoce la importancia de la libertad religiosa. Éste
es un derecho fundamental que consiente a los ciudadanos
comportarse según valores enraizados en sus convicciones
más profundas, contribuyendo así al bienestar
de toda la sociedad".
Benedicto XVI
se refirió al bimilenario del nacimiento de San
Pablo que la Iglesia celebra este año y recordó
que el apóstol de las gentes afirmaba que por el
Bautismo somos miembros del Cuerpo de Cristo. "Este
sacramento -explicó-, que es la puerta de entrada
en la Iglesia y el "vínculo de la unidad",
es el punto de partida de todo el movimiento ecuménico.
Sin embargo, no es el destino final. El camino del Ecumenismo
apunta, definitivamente, a una celebración común
de la Eucaristía que Cristo confió a sus
apóstoles, como el sacramento por excelencia de
la unidad de la Iglesia".
Por ese motivo,
"un diálogo sincero que concierna el lugar
de la Eucaristía, estimulado por un estudio renovado
y atento de las Escrituras, de los textos patrísticos
y de los documentos de dos mil años de historia
cristiana, redundará indudablemente en beneficio
del progreso del movimiento ecuménico y de la unificación
de nuestro testimonio ante el mundo".
El Santo Padre
observó que el movimiento ecuménico se encontraba
"en un punto crítico" y que para progresar
era necesario "pedir a Dios que renueve nuestras
mentes con la gracia del Espíritu Santo, que habla
a través de las Escrituras y nos guía a
la verdad completa" y "estar en guardia ante
cualquier tentación de considerar la doctrina como
fuente de división y por tanto como impedimento
de la tarea urgente e inmediata de mejorar el mundo en
que vivimos".
"Cuanto más
asiduamente intentemos alcanzar una comprensión
común de los divinos misterios -subrayó-
tanto más nuestras obras de caridad hablarán
de la inmensa bondad de Dios y de su amor por todos. El
diálogo ecuménico avanza no solo mediante
el intercambio de ideas, sino con la división de
los dones que nos enriquecen mutuamente. El fin de la
"idea" es alcanzar la verdad; un "don"
expresa el amor. Ambos son esenciales para el diálogo.
Abriéndonos a aceptar los dones espirituales de
otros cristianos estimulamos la capacidad para percibir
la luz de la verdad que procede del Espíritu Santo".
"San
Pablo enseña que por la ‘koinonia’
de la Iglesia tenemos la facultad de defender la verdad
del Evangelio y los medios para defenderla porque la Iglesia
está edificada "sobre el fundamento de los
apóstoles y los profetas" y tiene a Jesús
como piedra angular".
"Cada
elemento de la estructura de la Iglesia es importante,
pero todos se tambalearían y derrumbarían
sin la piedra angular que es Cristo. Como "ciudadanos"
de esta "casa de Dios", los cristianos deben
actuar juntos para que el edificio sea estable, de forma
que otras personas se sientan atraídas a entrar
y descubrir los abundantes tesoros de gracia que se encuentran
dentro".
"Cuando promovemos
esos valores cristianos -finalizó- no debemos temer
proclamar su fuente, dando un testimonio común
de Jesucristo el Señor".
“He
venido como embajador de paz”
Al término de la ceremonia Benedicto XVI se dirigió
a la sala capitular de la catedral para encontrarse con
40 representantes de otras religiones.
Tras el saludo
de un representante de la religión judía
y de otro de la religión musulmana, el Santo Padre
dijo que Australia “es una nación que tiene
una gran consideración por la libertad de religión”.
“La colaboración
armoniosa entre religión y vida pública
-dijo- es muy importante en una época en la que
algunos han llegado a pensar que la religión es
causa de división más que una fuerza de
unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia
siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de
los que tienen un espíritu religioso estimula a
las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos
con instrumentos pacíficos, respetando plenamente
la dignidad humana”.
El sentido religioso,
continuó, “nos guía al encuentro de
las necesidades de los demás y a buscar vías
concretas para contribuir al bien común. Las religiones
juegan un papel particular en este contexto, en cuanto
que enseñan a la gente que el auténtico
servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez
se deben cultivar por medio de la abnegación, la
templanza y el uso moderado de los bienes naturales”.
“Estos valores
-estoy seguro que estarán de acuerdo, subrayó
Benedicto XVI- son especialmente importantes para una
formación adecuada de los jóvenes, que tan
a menudo se sienten tentados de considerar la vida misma
como un producto de consumo”.
Tras poner de
relieve que “las religiones del mundo dirigen una
constante atención a las maravillas de la existencia
humana”, el Santo Padre aseguró que “los
hombres y mujeres están dotados no solo de la capacidad
para imaginar en qué modo podrían ser mejores
las cosas, sino también de dedicar sus energías
para hacerlas mejores”. Por otra parte, añadió,
“la religión, al recordarnos las limitaciones
y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner
nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa”.
Benedicto XVI
subrayó que la Iglesia “se acerca al diálogo
convencido de que la verdadera fuente de la libertad se
encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los
cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades
humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado
y de las tinieblas. La universalidad de la experiencia
humana, que trasciende todos los confines geográficos
y todos los límites culturales, hace posible a
los seguidores de las religiones comprometerse en el diálogo
para afrontar el misterio de las alegrías y de
los sufrimientos de la vida”.
“He venido
a Australia -concluyó el Papa- como embajador de
paz. Nuestro esfuerzo por llegar a la reconciliación
entre los pueblos brota y se dirige a aquella verdad que
otorga a la vida una meta. La religión ofrece la
paz, pero -lo que es más importante- suscita en
el espíritu humano la sed de la verdad y el hambre
de la virtud. ¡Animemos a todos, especialmente a
los jóvenes, a admirar con estupor la belleza de
la vida, a buscar su significado último y a esforzarnos
por alcanzar su grandeza!”.
Con
universitarios y adictos en recuperación
El Papa se desplazó en papamóvil a la Universidad
de Notre Dame, fundada en 1989 por voluntad del Parlamento
de Australia Occidental y que comenzó su actividad
académica en 1992. Las diversas facultades del
prestigioso ateneo se encuadran en un contexto de pastoral
católica interesada en los valores éticos
y humanistas.
El Santo Padre fue recibido a su llegada por el canciller
de la Universidad, que lo acompañó a la
capilla dedicada al Sagrado Corazón, donde tuvo
lugar un encuentro con jóvenes drogadictos y con
problemas, que siguen el programa de recuperación
"Alive".

Adhesiones
argentinas a la Jornada
Mundial de la Juventud
Buenos
Aires, 18 Jul. 08 (AICA) La Jornada Mundial de la Juventud
(JMJ) 2008 que se celebra en Sydney hasta el domingo 21
de julio, es vivida en el resto del mundo de diferentes
maneras. En nuestro país, varias comunidades organizan
actividades especiales con los jóvenes para acompañar
este acontecimiento eclesial. Por ejemplo:
La
Plata
En adhesión al encuentro mundial de jóvenes
con el Papa, mañana de 13 a 19, se realizará
una Jornada de la Juventud en la parroquia Cristo Rey
(calle 81 entre 8 y 9, La Plata), que contará con
la participación del arzobispo, monseñor
Héctor Aguer. La mencionada parroquia, los Scouts
católicos de La Plata, el Movimiento de la Palabra
de Dios, el Centro Estudiantil San Jorge y el Centro Estudiantil
ISMAN organizan este encuentro. Informes: primar@netverk.com.ar.
Lomas
de Zamora
La Pastoral de Juventud convocó a los jóvenes
de las parroquias y movimientos de la diócesis
a sumarse a la celebración de la JMJ 2008 con un
encuentro que se realizará mañana desde
las 16 en la plaza Grigera, frente a la catedral Nuestra
Señora de la Paz. Por la tarde actuarán
grupos de música cristiana y a las 20 se podrá
ver en directo la misa de clausura que el Papa presidirá
en Sydney. Informes: (011) 4264-8004 y pastoraldejuventudlomas@yahoo.com.ar.
Acompañando
desde la oración
Por su parte, la Vicaría de Pastoral de la arquidiócesis
de Buenos Aires difundió una serie de peticiones
para acompañar con la oración este momento.
Las preces pueden utilizarse en las celebraciones de las
misas hasta el domingo 20, las comunidades religiosas
podrán intercalar algunas en la oración
de Laudes o Vísperas, y también podrán
rezarlas individualmente quienes no participen en la oración
comunitaria estos días:
1- “Pidamos por toda la Iglesia
de Cristo para que pueda recibir por la súplica
de tantos jóvenes reunidos en la Jornada Mundial
de la Juventud un nuevo Pentecostés al inicio de
este tercer milenio. Oremos. Ven Espíritu Santo”.
2- “Pidamos para que los jóvenes
reunidos junto al Santo Padre en Australia reciban la
fuerza del Espíritu Santo y lleven su luz a sus
propias comunidades eclesiales. Oremos. Ven espíritu
Santo”.
3- “Pidamos para que este encuentro
eclesial sea una ocasión para que el Espíritu
Santo, esperado y recibido en la oración, infunda
en los jóvenes la capacidad de ser testimonio de
Jesús y de su Evangelio. Oremos. Ven Espíritu
Santo”.
4- “Pidamos para que el Espíritu
Santo invocado en la celebración de la Jornada
Mundial de la Juventud lleva a muchos jóvenes en
el mundo entero a responder valientemente la llamada vocacional.
Roguemos especialmente por los que han sido llamados al
sacerdocio y a la vida consagrada. Oremos. Ven Espíritu
Santo”.
5- “Pidamos para que este nuevo
Pentecostés haga que todos los jóvenes estén
llenos del espíritu de oración y gratitud
a Dios, dador de todas las gracias y así puedan
desde la vocación matrimonial y la formación
de familias cristianas, construir un mundo mejor. Oremos.
Ven Espíritu Santo”.
“Padre Santo, recibe
nuestra oración para que la Jornada Mundial de
la Juventud que se celebra en Sydney, Australia, encienda
en los jóvenes el fuego del amor divino y los transforme
en sembradores de esperanza para una nueva humanidad.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén”.
Tecnología
joven
Por primera vez en una Jornada Mundial de la Juventud
podrán verse por Internet videos grabados con teléfonos
móviles por jóvenes peregrinos en Sydney.
La agencia multimedia
H2onews (www.h2onews.org) organiza y distribuye este servicio
junto con Wydcrossmedia.org, plataformamultimedia que
presenta información en audio, video y texto creada
por diferentes realidades católicas que cubren
la JMC.
Los interesados pueden ver desde cualquier parte del mundo
el ambiente que se está viviendo en Sydney: entrevistas,
imágenes de Benedicto XVI, testimonios, conciertos,
etc.

Exultación
de jóvenes, de músicas
y de colores para el Papa en Sydney
Sydney (Agencia Fides) - Una auténtica exultación
de jóvenes de todo el mundo, de culturas, de músicas,
de colores, himnos y banderas ha acogido a Benedicto XVI
en Sydney dónde, ha iniciado su programa de encuentros,
hasta la Vigilia del sábado 19 de julio y la Santa
Misa conclusiva de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud,
el 20 de julio. El Papa ha llegado al puerto en un buque,
acompañado por una delegación internacional
de jóvenes.
Los cerca de 500.000 jóvenes peregrinos, presentes
en la JMJ han manifestado toda su alegría por las
calles de una ciudad que está viviendo con participación
la atmósfera cosmopolita que se respira en Sydney.
Esta característica del cosmopolitismo y del pluralismo
de la Iglesia australiana ha sido subrayada por Benedicto
XVI, quien ha señalado como la Iglesia australiana
sea "una de las Iglesias más jóvenes
de los diversos continentes". Su discurso en la ceremonia
de bienvenida, centrada sobre la salvaguardia de la vida
humana y de la creación, ha recordado que la JMJ
es fuente de esperanza para la Iglesia y para el futuro
del mundo (ver Fides 17/7/2008).
Importante, desde los inicios de la Jornada Mundial, el
papel asumido por los representantes de la comunidad aborigen,
simbólicamente los primeros en acoger al Santo
Padre: ellos han sentido la presencia del Papa y el evento
de la JMJ como un momento de valorización de su
propia cultura, patrimonio imprescindible de la actual
nación australiana.
Dentro de los momentos significativos del día de
hoy, 17 de julio, la visita del Santo Padre a la capilla
de Sor Mary MacKillop, dónde está enterrado
el cuerpo de la beata, elegida entre los patronos de la
JMJ. Su camino hacia la canonización continúa:
se tratará del primer santo australiano que, por
las obras de caridad, es fuente de inspiración
para todos los australianos.
Además, con ocasión de la llegada del Papa,
los organizadores de la JMJ han convocado un encuentro
interreligioso que ha visto la participación de
30 líderes de las comunidades religiosas presentes
en el Nuevo Continente: judíos, musulmanes, hindúes,
budista, además de cristianos de otras confesiones
como Anglicanos, Evangélicos, Pentecostales, Ortodoxos.
La XXIII JMJ se confirma como un acontecimiento que, mucho
más que el en pasado, utiliza los nuevos medios
de comunicación para llegar a todos los jóvenes
que no están presentes físicamente en Sydney.
Además de los Sms, existe un servicio en directo-vídeo,
gracias al streaming en Interenet, disponible en la dirección
www.wydcrossmedia.org, dónde se pueden descargar
también vídeos y músicas para el
teléfono móvil.
Como informa la Iglesia australiana, ya son numerosos
los jóvenes que han pedido participar en el catecumenado.
(PA) (Agencia Fides 17/7/2008)

Se
abre la JMJ con el llamamiento
del Card. George Pell a los jóvenes:
Sean abiertos a la voz del Espíritu"
Sydney (Agencia Fides) - La gran multitud de jóvenes
peregrinos que están participando en la XXII Jornada
Mundial de la Juventud (unos 150.000), tuvieron ayer la
Santa Misa de inauguración del evento que durante
una semana atraerá la atención internacional
del mayor encuentro juvenil de todos los tiempos nunca
tenido en Oceanía. Han resonado fuertes las palabras
de estímulo pronunciadas por el Card. George Pell,
Arzobispo de Sydney, quien, desde palco preparado en la
zona portuaria de Barangaroo, ha acogido la Cruz y el
icono Mariana de la JMJ, y ha abierto oficialmente la
Jornada Mundial, con las notas de "Receive the Power",
el himno oficial del encuentro, que retoma el tema de
la JMJ "Recibirán la fuerza del Espíritu
Santo".
En su homilía, basada en el descubrimiento de la
vocación cristiana, el Cardenal Pell ha exhortado
a los jóvenes a "estar abiertos a la presencia
del Espíritu Santo para permitir actuar al Señor".
A los jóvenes, inmersos en una cultura materialista,
consumista y secularizada, el Card. Pell les ha dirigido
la invitación de Jesús: "Cristo los
llama a casa y los invita a amar, a ayudarse recíprocamente
y hacer comunidad”.
Los jóvenes están llamados a seguir sus
huellas, cumpliendo cada día metas claras: "La
esperanza cristiana lleva consigo la fe y el amor. Hasta
el último momento siempre seremos libres para elegir
y actuar", ya que "el Espíritu tiene
el poder de convertir y de cambiar a las personas, de
apartarlas del mal y de conquistarlas para el bien, y
de transformar la incertidumbre y el miedo en fe y esperanza".
"Si tomamos a Dios de la mano, será Él
quien nos conducirá. El secreto es la confianza",
ha subrayado el Cardenal, insistiendo: “Estamos
llamados a abrir nuestros corazones a la potencia del
Espíritu. Recomiendo a los jóvenes vivir
esta JMJ con entusiasmo, pero sin descuidar la oración
y la escucha".
El acontecimiento ha sido también definido como
"un nuevo Pentecostés" por el Card. Sanislaw
Rylko, Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos,
quien se ha encargado de la organización de la
JMJ. "Nuevo Pentecostés" significa "recibir
la fuerza del Espíritu Santo para ser testigos
de la fe cristiana en el mundo de hoy", ha dicho.
En tanto, entre los jóvenes crece el deseo de encontrarse
con Benedicto XVI, que ya se encuentra en Australia. Con
un innovador gesto de comunicación, el Santo Padre
ha enviado un SMS en los teléfonos móviles
de los participantes, que dice: "Joven amigo, Dios
y su gente tienen grandes expectativas sobre ti porque
tienes en tu interior el supremo don del Padre: el Espíritu
de Jesús. Firmado BXVI”. (PA) (Agencia Fides
16/7/2008).

Una multitud de jóvenes
recibe al Papa con una ovación
Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA)
Una multitud de jóvenes recibió este jueves
con una ovación al papa Benedicto XVI, quien llegó
al puerto de Sydney a bordo de un crucero para sumarse
a los peregrinos del mundo que llegaron hasta esta ciudad
australiana para participar hasta el domingo de la XXIII
Jornada Mundial de la Juventud.
"La
Jornada Mundial de la Juventud me llena de confianza para
el futuro de la Iglesia y el futuro del mundo", dijo
al llegar.
El Pontífice, acompañado por 500 personas
-entre ellas diez aborígenes, 20 australianos,
12 jóvenes peregrinos, 32 fieles de Oceanía,
168 de otras naciones y 60 entre obispos y cardenales-
atravesó en la embarcación, de pie en la
proa, la bahía de Sydney.
Al llegar a Barangaroo, los jóvenes provenientes
de 170 países, dieron la bienvenida en la antigua
terminal de contenedores, luego de esperar por horas pese
al intenso frío que reinó en la ciudad.
Agitaban banderas y gritaban sin cesar: "Benedicto,
Benedicto”
Rodeado de australianos, entre ellos aborígenes
en sus vestimentas típicas con la cara pintada
de blanco, disfrutó la entusiasta recepción.
"¡Qué alegría!", comentó
a sus colaboradores.
Falsos
ídolos y degradación del medio ambiente
Tras la recepción formal del arzobispo de Sydney,
cardenal George Pell; el presidente de la Conferencia
episcopal australiana, monseñor Philip Wilson,
y del presidente del Pontificio Consejo para los Laicos,
cardenal Stanislaw Rylko, el Pontífice alertó,
en su primer discurso a los jóvenes, sobre los
"falsos ídolos" y aseguró que
"el mundo está cansado de la codicia, de la
explotación y la división, del tedio de
los falsos ídolos y de respuestas hipócritas,
y de la pena de las falsas promesas".
También condenó el aborto y la violencia
doméstica contra madres y niños: "¿Cómo
es posible que el espacio humano más bello y sagrado,
las entrañas maternas, se haya convertido en un
lugar de violencia inenarrable?", se preguntó.
"Sin
una profunda reflexión sobre la innata dignidad
de toda vida humana, desde su concepción hasta
la muerte natural, una dignidad conferida por Dios mismo
y por ello inviolable, no se comprenden las preocupaciones
por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia
y la paz, la tutela del medio ambiente", dijo el
Papa.
Benedicto XVI advirtió que "el abuso de alcohol
y drogas, la exaltación de la violencia y el degrado
sexual, presentados a menudo por la televisión
e Internet como diversión" son algunas de
las más evidentes "cicatrices" del ambiente
social.
"Cómo
podría uno que se pusiese cara a cara con personas
que sufren realmente de violencia y explotación
sexual explicar que estas tragedias, reproducidas de manera
virtual, se pueden considerar simplemente como 'diversión'",
preguntó a los miles de jóvenes.
En
otro momento, el Papa cuestionó el "derroche
de los recursos minerales y marinos" para alimentar
un "insaciable consumismo", y alertó
sobre “heridas que marcan la superficie de la tierra:
erosión, deforestación, derroche de recursos
minerales y marinos para alimentar un insaciable consumismo".
La
reconciliación con los aborígenes
Benedicto XVI inició su visita a Sidney, donde
se reúnen miles de jóvenes peregrinos, con
un saludo a la "decisión valiente" del
gobierno de Australia de reconciliarse con los aborígenes
tras siglos de abusos y un llamado a proteger el medio
ambiente.
"De
manera correcta, buscan cerrar la brecha entre australianos
indígenas y no indígenas con respecto a
expectativa de vida, educación y oportunidades
económicas", subrayó.
El Papa leyó el mensaje en la Casa de Gobierno,
donde fue recibido con honores por el primer ministro
australiano, Kevin Rudd, y por el gobernador general Michael
Jeffery, representante de la reina Isabel de Gran Bretaña.

La separación
del Plan de Dios
creador causa desorden
Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA)
“La
experiencia demuestra que la separación del plan
de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones
inevitables sobre el resto de la creación. Cuando
se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden
natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse",
dijo Benedicto XVI en la ceremonia de bienvenida en la
Bahía de Sydney.
Los jefes Ancianos de los Aborígenes australianos
y numerosos jóvenes aborígenes recibieron
al papa Benedicto XVI en el muelle de Rose Bay con una
ceremonia de bienvenida, con cantos en el dialecto local
y en las diversas lenguas de las poblaciones indígenas
de Oceanía, seguidos por el “Tu es Petrus”
(Tú eres Pedro).
El Santo Padre se embarcó en la nave Sydney 2000
y recorrió las 6 millas marítimas que lo
separaban del Barangaroo East Darling Harbour. A su lado,
en el segundo puente de a bordo iban los cardenales Tarcisio
Bertone, George Pell y Stanislaw Rylko, mientras en el
primer y tercer puente, grupos de jóvenes con las
banderas de la JMJ. Una flotilla de lanchas con jóvenes
a bordo acompañaba la "nave papal" durante
el trayecto hasta la ensenada de Barangaroo, que lleva
el nombre de la esposa del jefe de la población
aborigen local.
El Papa les dio las gracias y pidió que transmitieran
su saludo a todos sus pueblos. "Estoy profundamente
emocionado de encontrarme en esta tierra -dijo- conociendo
los sufrimientos e injusticias que ha soportado, pero
consciente también de la regeneración y
de la esperanza que en estos momentos viven, con orgullo
legítimo, todos los australianos".
"Frente
a mí -prosiguió- veo una imagen vibrante
de la Iglesia universal. La variedad de naciones y culturas
de la que proceden ustedes demuestra que la Buena Nueva
de Cristo es para todos y para cada uno; ha llegado a
los confines de la tierra. Y, sin embargo, sé que
buena parte de ustedes sigue buscando una patria espiritual.
Algunos, absolutamente bienvenidos entre nosotros, no
son católicos ni cristianos. Otros, se mueven en
las fronteras de la vida de la parroquia y de la Iglesia.
Quiero ofrecerles mi aliento: acérquense al amoroso
abrazo de Cristo; reconozcan a la Iglesia como su casa.
Ninguno está obligado a quedarse fuera, porque
desde el día de Pentecostés la Iglesia es
universal".
Benedicto XVI elogió "el majestuoso esplendor
de la belleza natural de Australia", que "suscita
un sentido profundo de temor reverencial, como una rápida
ojeada a la historia de la creación que narra el
Génesis: la luz y las tinieblas, el sol y la luna,
las aguas, la tierra y las criaturas. Todo eso es bueno
a los ojos de Dios".
Pero "hay heridas que marcan la superficie de la
tierra: la erosión, la deforestación, el
derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar
un consumismo insaciable" y no sólo el ambiente
natural, sino el social, el hábitat que creamos,
tiene cicatrices: heridas que indican que algo no va bien,
un veneno que amenaza con corroer lo que es bueno, plasmar
de nuevo lo que somos y distorsionar el fin para el que
fuimos creados. Los ejemplos abundan, los más patentes
son el alcohol y el abuso de drogas, la exaltación
de la violencia y la degradación sexual, presentados
en la televisión e Internet como diversión".
"Me
pregunto -observó el Papa- cómo podría
alguien explicar a las personas víctimas de la
violencia o de la explotación sexual que esas tragedias,
reproducidas de forma virtual, se consideran sencillamente
una ‘diversión’. Hay algo siniestro
que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia
se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta
de la idea, ampliamente difundida en nuestra época,
de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra
vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación,
ha hecho que ‘la experiencia’ sea lo más
importante".
"¡La
vida -exclamó- no está gobernada por la
suerte, no es casual! La existencia personal ha sido querida
y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no
es una simple sucesión de hechos y experiencias.
Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza.
Con ese fin tomamos decisiones, ejercemos nuestra libertad
y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza,
encontramos la felicidad y la alegría. No se dejen
engañar por los que ven en ustedes simples consumidores
en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde
la elección en sí misma se convierte en
bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia
subjetiva suplanta a la verdad.
"Cristo
ofrece más. Ofrece todo. Sólo él,
que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la
Vida", pero "la tarea de ser testigos hoy es
difícil. Muchos pretenden que Dios se deje al margen
y que la religión y la fe, oportunas para los individuos,
se excluyan de la vida pública o se usen sólo
para seguir fines pragmáticos limitados. Esta visión
secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar
la sociedad con pocas o con ninguna referencia al Creador.
Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa
de cada uno. En realidad, como toda ideología,
el secularismo impone una visión global. Si Dios
es irrelevante en la vida pública, la sociedad
podrá ser plasmada según una imagen privada
de Dios y las discusiones y las políticas relativas
al bien común se llevarán a cabo basándose
más en las consecuencias que en los principios
enraizados en la verdad".
Sin embargo, advirtió el pontífice, "la
experiencia demuestra que la separación del plan
de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones
inevitables sobre el resto de la creación. Cuando
se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden
natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse".
El Santo Padre invitó a los jóvenes a "estar
alertas a los signos de dar la espalda a la estructura
moral que Dios ha dado a la humanidad" y a "reconocer
que la dignidad innata del individuo se asienta en su
identidad más profunda, como imagen del Creador
y que, por eso, los derechos humanos son universales,
basados en la ley natural y no en algo que depende de
negociaciones o condescendencia, ni menos del compromiso.
Así llegamos a pensar en el puesto que ocupan en
nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los inmigrantes,
los que no tienen voz. ¿Cómo puede ser que
la violencia doméstica atormente a tantas madres
y a tantos niños? ¿Cómo es posible
que el seno materno se haya convertido en lugar de inaudita
violencia?".
"La
creación de Dios es única y buena. La preocupación
por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia
y la paz, el cuidado del medio ambiente, son de importancia
vital para la humanidad. Pero no podemos comprender todo
ello si prescindimos de una reflexión sobre la
dignidad innata de la vida humana desde su concepción
hasta la muerte natural, dignidad otorgada por Dios y
por lo tanto inviolable".
"Nuestro
mundo está cansado de la avidez, de la explotación,
de la división, del tedio de falsos ídolos
y respuestas parciales, y de la pena de falsas promesas
-concluyó Benedicto XVI-. Nuestro corazón
y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde
reine el amor, donde los dones se compartan, se edifique
la unidad, la libertad encuentre su significado en la
verdad y la identidad se encuentre en una comunión
respetuosa. ¡Esta es obra del Espíritu Santo!
¡Esta es la esperanza que ofrece el Evangelio de
Jesucristo!".
Finalizado el encuentro, el Papa se trasladó a
la catedral en papamóvil y durante el recorrido
pasó ante la Opera House, que desde 2007 es patrimonio
mundial de la humanidad, siendo aclamado por la multitud.

Benedicto XVI visitó la tumba
de la primera beata australiana
Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA) El Papa Benedicto
XVI visitó el “Mary MacKillop Memorial”,
donde se encuentra la tumba de la primera beata australiana,
cofundadora de las Religiosas de San José. En la
ocasión resaltó la contribución de
los colonos católicos de Europa a la nación
australiana, “especialmente en los campos de la
educación y de la sanidad”. En este contexto
recordó a la beata Mary McKillop, “una de
las figuras eminentes de la historia de este país”.
Después de celebrar misa en privado en la capilla
de la catedral, el Papa se trasladó a la casa de
gobierno, un elegante edificio gótico construido
entre 1837 y 1845, donde tuvo lugar la ceremonia de bienvenida.
El Santo Padre fue recibido en el parque de la residencia
por el gobernador general, Michael Jeffery y por el primer
ministro, Kevin Rudd. También estaban presentes
autoridades políticas y civiles y algunos prelados
australianos.
Benedicto XVI comenzó su discurso preguntando cuál
era el motivo que llevaba a tantos jóvenes a emprender
un viaje tan largo para participar en un encuentro como
la Jornada Mundial de la Juventud. “Están
deseosos -dijo- de tomar parte en un acontecimiento que
pone de relieve los grandes ideales que los inspiran,
y regresan a sus casas llenos de esperanza, decididos
a construir un mundo mejor. Para mí es una alegría
estar con ellos, rezar con ellos y celebrar la Eucaristía
junto con ellos. La JMJ me llena de confianza en el futuro
de la Iglesia y en el futuro de nuestro mundo”.
Reconciliación
con los pueblos indígenas
“Durante miles de años -dijo en otro momento-,
antes de la llegada de los emigrantes occidentales, los
únicos habitantes de este lugar eran personas originarias
del país, aborígenes e isleños del
Estrecho de Torres. Gracias a la valiente decisión
del gobierno australiano de reconocer las injusticias
cometidas en el pasado contra los pueblos indígenas,
se están dando pasos concretos para alcanzar una
reconciliación basada en el respeto recíproco.
Están tratando justamente de colmar la separación
entre australianos indígenas y no indígenas
acerca de las perspectivas de vida, los avances educativos
y las oportunidades económicas. Este ejemplo de
reconciliación ofrece esperanza en todo el mundo
a aquellos pueblos que anhelan ver afirmados sus derechos
y su contribución a la sociedad reconocida y promovida”. |