A LOS JÓVENES DEL MUNDO
Desde la Jornada Mundial de la Juventud en Sydney

15 al 20 de julio de 2008

Sitio oficial de la JMJ 2008

Videos de la JMJ 2008

La Jornada Mundial
de la Juventud 2008 en números

Sydney (Australia), 22 Jul. 08 (AICA) Los organizadores de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud 2008, dieron a conocer los datos estadísticos correspondientes a las jornadas transcurridas del 15 al 20 de julio en Sydney, Australia. He aquí las cifras:

Más de 400.000 personas en la misa de clausura, la más numerosa en la historia de Australia.

223.000 registrados en las actividades de la Jornada Mundial de la Juventud.

500.000 personas dieron la bienvenida a Benedicto XVI en la tarde del jueves 17 de julio al llegar en barco a la Bahía de Sydney.

Más de 170 naciones estuvieron representadas en la Jornada Mundial de la Juventud.

Los distintos actos fueron seguidos por 500 millones de personas por televisión, con una audiencia internacional combinada en total de mil millones.

2.000 comunicadores se acreditaron para cubrir el acontecimiento.

Se celebraron 450 festivales juveniles entre el 15 y el 19 de julio en cien lugares de Sydney.

Del 15 al 18 julio, cada mañana, obispos de todo el mundo ofrecieron catequesis a los jóvenes en 235 lugares diferentes, en 29 idiomas.

Mil sacerdotes impartieron el sacramento de la confesión durante la semana.

100.000 peregrinos durmieron en 400 escuelas y parroquias.

Más de 12.000 peregrinos residieron en el Parque Olímpico de Sydney durante la semana.

40.000 peregrinos fueron hospedados en casas de familias.

8.000 voluntarios prestaron sus servicios en los diferentes actos.

Participaron 4.000 sacerdotes y diáconos, 420 obispos, y 26 cardenales.

Con el sitio social en Internet XT3.com, los organizadores atrajeron a 225.000 peregrinos y jóvenes de todo el mundo.

Se elaboraron 1.100.000 hostias para la comunión en las misas.

Se sirvieron 25 millones de comidas.

Se consumieron 100.000 litros de leche y 360.000 lamingtons, típico postre australiano.

Se utilizaron 232.000 velas en las Jornadas.

100 actores participaron en el Vía Crucis del viernes 18 de julio.

La Cruz de los Jóvenes y el icono de la Virgen visitaron 400 ciudades y pueblos, en una peregrinación de doce meses por toda Australia. Unas 400.000 personas tocaron la Cruz.

Benedicto XVI:
La Iglesia tiene esperanza con los jóvenes

Ceremonia de despedida en un hangar del aeropuerto de Sydney

Sydney (Australia), 21 Jul. 08 (AICA) El papa Benedicto XVI señaló que, tras la experiencia de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2008, la Iglesia tiene esperanza en su futuro, en un discurso que pronunció durante la ceremonia de despedida en un hangar del aeropuerto de Sydney.

Después del encuentro con los voluntarios de la JMJ en el Domain de Sydney, el Santo Padre fue recibido en el aeropuerto internacional por el Gobernador General, Michael Jeffery; el Primer Ministro, Kevin Rudd y por los representantes de la sociedad civil de Nueva Gales del Sur. Entre las autoridades religiosas se encontraban el Presidente de la Conferencia Episcopal australiana, el arzobispo Philip Edward Wilson; el cardenal George Pell, arzobispo de Sydney y el obispo coordinador de la JMJ, monseñor Anthony Colin Fisher.

En un discurso que constituye su primera evaluación del viaje a Australia, el Papa dio las gracias por la hospitalidad recibida durante los días transcurridos en Australia, así como por la “calurosa bienvenida, a mí y a innumerables jóvenes peregrinos que han confluido aquí desde todos los rincones del mundo”.

“En los días pasados -dijo-, los actores principales del escenario han sido, obviamente, los jóvenes. La Jornada Mundial de la Juventud les pertenece. Han sido los que han hecho de esta Jornada un acontecimiento eclesial de carácter global, una gran celebración de la juventud, de lo que significa ser Iglesia, el Pueblo de Dios en medio del mundo, unido en la fe y en el amor, y que el Espíritu ha hecho capaz de llevar el testimonio de Cristo resucitado hasta los confines de la tierra”.

Recordando los días pasados, el Papa confesó que le había “impresionado mucho la visita a la tumba de Mary MacKillop”, y agradeció a las Hermanas de San José la oportunidad de orar en el Santuario de su co-fundadora.

“Las estaciones del Vía Crucis por las calles de Sydney -dijo- nos han recordado con vigor que Cristo nos ha amado 'hasta el extremo' y que ha compartido nuestros sufrimientos para que nosotros pudiéramos compartir su gloria”.

El Santo Padre señaló que el encuentro con los jóvenes en Darlinghurst fue “un momento de alegría y gran esperanza, un signo de que Cristo puede levantarnos de las situaciones más difíciles, restableciendo nuestra dignidad y permitiéndonos mirar adelante hacia un futuro mejor".

"El encuentro con los responsables ecuménicos e interreligiosos -continuó- se ha caracterizado por un espíritu de auténtica fraternidad y por un deseo profundo de mayor colaboración en el compromiso de edificar un mundo más justo y pacífico”.

“Sin duda, los puntos culminantes de mi visita han sido los encuentros de Barangaroo y de la Cruz del Sur. Aquellas experiencias de oración, nuestra jubilosa celebración de la Eucaristía, han sido un testimonio elocuente de la obra vivificante del Espíritu Santo, presente y activo en el corazón de nuestros jóvenes".

"La Jornada Mundial de la Juventud nos ha mostrado que la Iglesia puede alegrarse de los jóvenes de hoy y llenarse de esperanza por el mundo del mañana”.

Terminado el discurso, el Papa tomó el avión rumbo a Darwin, donde hizo una escala técnica y prosiguió su viaje de regreso a Roma, donde está previsto que aterrice en el aeropuerto de Ciampino a las 23 –hora de Roma-. Desde allí se trasladará a la residencia pontificia de Castelgandolfo.+



El Papa llama a los jóvenes
a la renovación espiritual del mundo y la Iglesia



Sydney (Australia), 20 Jul. 08 (AICA) El papa Benedicto XVI presidió hoy la misa de clausura de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en el hipódromo de Randwick, de la ciudad de Sydney, donde ante 350 mil peregrinos aseguró que el mundo y la Iglesia necesitan una renovación espiritual, por lo que animó a los jóvenes a ser sacerdotes.

"Una nueva generación de cristianos está llamada para ayudar a construir un mundo. "Una nueva era donde el amor no es codicioso ni egoísta, sino puro, fiel y auténticamente libre, abierto a los demás, respetuoso de su dignidad, buscando su bien e irradiando alegría y belleza", agregó.

El Pontífice anunció "una nueva era" en la cual la esperanza de los cristianos "liberará de la superficialidad, la apatía y el egoísmo, que asfixian nuestras almas y envenenan nuestras relaciones".

Tras exclamar que “¡el mundo necesita renovación!", afirmó que "en muchas sociedades, junto con la prosperidad material, se está extendiendo un desierto espiritual: un vacío interior, un temor sin nombre, un sentimiento silencioso de desesperación".

Para superarlo, el Papa propuso el Evangelio que revela "la dignidad como hombres y mujeres creados a imagen y semejanza de Dios" y "el maravilloso llamamiento de la humanidad, el cual es encontrar satisfacción en el amor".

"¡La Iglesia también necesita de esta renovación! ¡Ella necesita de la fe, el idealismo y la generosidad de ustedes, para que pueda ser siempre joven en el Espíritu", subrayó.

Benedicto XVI dedicó una petición de manera especial a los jóvenes que "el Señor llama al sacerdocio y a la vida consagrada" y les dijo: "No tengan miedo de decir 'sí' a Jesús".

La misa en el hipódromo, donde miles de jóvenes hicieron una vigilia desde anoche, comenzó con danzas y cantos de los pueblos aborígenes de Australia, y durante la misma también recibieron el sacramento de la confirmación 24 jóvenes.

Al terminar la misa, Benedicto XVI se dirigió a los jóvenes en varios idiomas, entre ellos en español y a los de esa lengua dijo: "Queridos jóvenes, en Cristo se cumplen todas las promesas de salvación verdadera de la humanidad".

Y añadió: "El tiene para cada uno de ustedes un proyecto de amor en el que se encuentra el sentido y la plenitud de la vida y espera de todos ustedes que hagan fructificar los dones os ha dado, siendo sus testigos de palabra y con el propio ejemplo. No lo defrauden".

Madrid será sede de la Jornada
Mundial de la Juventud de 2011


Sydney (Australia), 21 Jul. 08 (AICA)
Madrid será sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que se realizarán en 2011, anunció este domingo en Sydney el papa Benedicto XVI.

Al hacer el anuncio, el público estalló en júbilo. Los jóvenes españoles presentes en el hipódromo de Randwick saltaron y agitaron banderas.

"Hasta entonces, continuemos orando los unos por los otros y con regocijo seamos testigos de Cristo ante el mundo", pidió el Papa.

Las JMJ de Madrid serán las segundas en España, luego de las celebradas en Santiago de Compostela en 1989. El evento fue instaurado en 1986 por Juan Pablo II, y ahora son un encuentro que cada o tres años se celebra en una ciudad distinta para reforzar la fe católica entre los jóvenes.

Sería en la tercera semana de agosto de 2011
Tras el anuncio efectuado por el papa en Sydney, el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, presente en Sydney, manifestó que espera que el gobierno español ofrezca colaboración en la preparación de las Jornadas Mundiales de la Juventud que tendrán lugar en 2011, y sugirió que podrían celebrarse en la tercera semana de agosto.

"Gozo, gratitud y sentimientos de alegría nos embargan en estos momentos, no sólo a mí como arzobispo de Madrid, a los obispos auxiliares y a todos los peregrinos presentes aquí, en Sydney, que participaron en la Eucaristía, y que recibieron con aclamaciones el anuncio del Santo Padre, sino que todos los peregrinos de España participan de esta alegría”.

Para el cardenal de Madrid, "la Jornada Mundial del año 2011 puede significar, para la Iglesia en Madrid, un momento en el que sus dinamismos apostólicos y misioneros, sobre todo de acercamiento al Señor a la juventud, y de la juventud al Señor, puedan alcanzar una gran fecundidad, y lo pueda irradiar a todo el mundo y para todo el mundo".

Añadió que "también va a ser un momento de excepcional valor para la Iglesia y para los jóvenes de España, porque nos va a poner en contacto con lo mejor de nuestra tradición, lo que llamamos el sentido de la vida y de los grandes ideales que nos han movido a todos a lo largo de muchos siglos".

Por otra parte, el cardenal Rouco consideró que las relaciones entre la Iglesia y el Estado en el país son en este momento "normales", y espera del Gobierno ante este acto mundial "libertad de acción y cooperación".

El purpurado madrileño considera que habrá un "mínimo de un millón de asistentes, posiblemente dos", y explicó que podría celebrarse en la tercera semana de agosto, en Cuatro Vientos, el mismo lugar donde el 3 de mayo de 2003 Juan Pablo II se encontró con más de 700.000 jóvenes (algunas fuentes hablaron de un millón).

SMS: “Querido amigo.
Tú debes ser santo y misionero”


Sydney (Australia), 20 Jul. 08 (AICA) "Querido amigo. Tú debes ser santo y debes ser misionero. Nunca separes santidad de la misión - BXVI", se lee en el SMS que llegó a los teléfonos móviles de los participantes.
En su quinto mensaje de texto enviado a los jóvenes que participan en la XXIII Jornada Mundial de la Juventud de Sydney (Australia), el papa Benedicto XVI invitó a ser santos y misioneros.

Este SMS enviado a todos los peregrinos que participan en la JMJ 2008 en Sydney; pero no será el último, ya que este domingo, los peregrinos seguirán recibiendo mensajes.

Visitó al Cardenal Clancy antes de asistir a la Vigilia
El Papa visitó, antes de asistir a la vigilia con los jóvenes, al que fuera arzobispo de Sydney desde 1983 hasta 2001, el cardenal Edward Bede Clancy, y a otros prelados en la casa de San José en Randwick, dirigida por las Pequeñas Hermanas de los Pobres.

Además, se encontró con Rosemarie Goldie, una mujer de 92 años, nacida en Sydney, y antigua subsecretaria del Pontificio Consejo para los Laicos. Fue, además, la primera mujer en tener un cargo tan importante en el Vaticano.

El Pontífice habló además con varios sacerdotes retirados que se encontraban en esta casa en una visita que duró alrededor de 20 minutos. "Parece que todos ellos quedaron contentísimos con la visita del Papa", dijo el portavoz de la JMJ.

Multitudinaria vigilia
de los jóvenes con el Papa

Sydney (Australia), 19 Jul. 08 (AICA) Benedicto XVI llegó al hipódromo de Randwick, el más importante de Australia, para celebrar la vigilia de la JMJ con los jóvenes. El hipódromo, que tiene un aforo de 300.000 personas acogió en el pasado las visitas de Pablo VI (1970) y de Juan Pablo II (1986) y fue escenario en 1995 de la beatificación de Sor Mary MacKillop.

La vigilia comenzó con el hipódromo a oscuras para iluminarse poco a poco con las luces llevadas por bailarines en el podium que representaban la apertura al Espíritu Santo. A continuación, la Cruz y el estandarte de la JMJ se colocaron en el escenario para esperar al Papa, que entró acompañado de 12 peregrinos, mientras la asamblea cantaba el himno "Nuestra Señora de la Cruz del Sur".

Una mujer indígena abrió la ceremonia encendiendo las velas que llevaban los 12 peregrinos, que a su voz encendieron las de la Asamblea y las de los obispos. Después siete jóvenes invocaron al Espíritu Santo por la intercesión de los patronos de la JMJ

"Esta noche fijamos nuestra atención sobre cómo convertirnos en testigos -dijo Benedicto XVI dirigiéndose a los jóvenes-. (...) Sabéis que nuestro testimonio cristiano se ofrece a un mundo que es frágil en muchos aspectos. La unidad de la creación se debilita por heridas profundas cuando las relaciones sociales se rompen o cuando el espíritu humano es casi completamente aplastado por la explotación y el abuso de las personas. Efectivamente, la sociedad contemporánea atraviesa por un proceso de fragmentación debido a una forma de pensar que es, por su naturaleza, de corto alcance porque deja de lado el horizonte completo de la verdad, verdad relativa a Dios y a nosotros. Por su misma naturaleza, el relativismo no consigue ver el cuadro entero. Ignora los principios que nos hacen capaces de vivir y crecer en la unidad, en el orden y la armonía".

"La unidad y la reconciliación no pueden alcanzarse solo mediante nuestros esfuerzos. Dios nos hizo uno para otro y sólo en Dios y en su Iglesia encontramos la unidad que buscamos. Y no obstante, frente a las imperfecciones y las desilusiones, tanto individuales como institucionales, a veces tenemos la tentación de construir artificialmente una comunidad "perfecta". No es una tentación nueva. En la historia de la Iglesia hay muchos ejemplos de intentos de esquivar (...) las debilidades y los fallos humanos para crear una unidad perfecta, una utopía espiritual".

Pero esos intentos de construir la unidad, observó el Papa, "en realidad la socavan. Separar al Espíritu Santo del Cristo presente en la estructura institucional de la Iglesia comprometería la unidad de la comunidad cristiana, que es precisamente un don del Espíritu Santo. (...) Por desgracia, la tentación de "ir adelante solos" persiste. Algunos hablan de sus comunidades locales como de algo separado de la llamada Iglesia institucional, describiendo la primera como flexible y abierta al Espíritu, y la segunda como rígida y privada del Espíritu".

"¡La unidad pertenece a la esencia de la Iglesia Católica!”, exclamó el Santo Padre. “Es un don que debemos reconocer y apreciar. Esta noche rezamos por nuestro propósito de cultivar la unidad, de contribuir a ella, de resistir a cualquier tentación de abandonarla . Lo que podemos ofrecer al mundo es precisamente la amplitud, la vasta visión de nuestra fe, sólida, y al mismo tiempo abierta, consistente pero dinámica, verdadera y sin embargo, siempre apuntando hacia un conocimiento más profundo".

"¡Sabed escuchad! A través de las disonancias y las divisiones del mundo ¿oís la voz unida de la humanidad?", preguntó Benedicto XVI a los jóvenes, subrayando que de esa voz común "sube el mismo grito (...) que anhela un reconocimiento, una pertenencia, la unidad. ¿Quién satisface este deseo humano esencial de ser uno, de estar inmerso en la comunión, (...) de ser guiado a la verdad? ¡El Espíritu Santo! Su función es ésta: cumplir la obra de Cristo. Enriquecidos con los dones del Espíritu Santo tendréis fuerza para ir más allá de las visiones parciales, de la utopía vacía, de la fugaz precariedad, para ofrecer la coherencia y la certeza del testimonio cristiano".

El Santo Padre explicó que el Espíritu Santo "ha sido, en varios modos, la Persona olvidada de la Santísima Trinidad" y que "su clara comprensión parece casi fuera de nuestro alcance". Sin embargo, citando a San Agustín, habló de las tres intuiciones del obispo de Hipona sobre el Espíritu Santo, que facilitan de alguna manera su comprensión como "vínculo de unidad en el interior de la Santísima Trinidad", es decir "unidad como comunión, unidad como amor duradero, unidad como donante y don".

San Agustín afirma, recordó el Papa, que "las dos palabras, Espíritu y Santo, se refieren a aquello que pertenece a la naturaleza divina: (...) a lo que comparten el Padre y el Hijo, a su comunión. Por eso, si la característica propia del Espíritu es ser lo "compartido" del Padre y el Hijo, (...) la cualidad peculiar del Espíritu Santo es la unidad".

"La unidad verdadera no puede basarse nunca en relaciones que nieguen la misma dignidad de las personas. Y tampoco la unidad es la simple suma total de los grupos con los que a veces intentamos definirnos. De hecho, solamente en la vida de comunión la unidad se sostiene y la identidad humana se realiza plenamente: reconocemos la necesidad común de Dios, respondemos a la presencia unificadora del Espíritu Santo y nos entregamos los unos al servicio de los otros".

Otro signo de la presencia del Espíritu Santo, comentó el Santo Padre, es "el amor. Las ideas o las palabras carentes de amor, aunque parezcan sofisticadas o sagaces, no pueden proceder "del Espíritu". Además, el amor tiene una característica particular: (...) su fin es permanecer. Por naturaleza, el amor es duradero. (...) El Espíritu Santo ofrece amor al mundo: amor que disipa la incertidumbre, que supera el miedo del engaño, que lleva en sí la eternidad; el amor verdadero que nos incorpora a la realidad que permanece".

En cuanto a la intuición de don, Benedicto XVI afirmó que el Espíritu Santo es "Dios que se entrega eternamente, como una fuente inagotable, se ofrece siempre. Observando este don incesante, vemos los límites de lo que es perecedero, la locura de una mentalidad consumista. En particular, empezamos a entender porqué la búsqueda de las novedades nos deja insatisfechos y deseosos de algo más. ¿No estamos buscando un don eterno? ¿La fuente que jamás se agota?".

"¡Queridos jóvenes: hemos visto que el Espíritu Santo realiza la maravillosa comunión de los creyentes en Cristo Jesús. Fiel a su naturaleza de dador y al mismo tiempo de don, actúa ahora sirviéndose de vosotros. Inspirados por las intuiciones de San Agustín, haced que el amor unificador sea vuestra medida, el amor duradero vuestro desafío, el amor que se entrega vuestra misión1".

"¡Invoquemos al Espíritu Santo: es el artífice de las obras de Dios! -concluyó el pontífice-. ¡Dejad que sus dones os moldeen! Al igual que la Iglesia comparte el mismo camino con toda la humanidad, vosotros estáis llamados a vivir los dones del Espíritu entre los altibajos de la vida cotidiana. Haced que vuestra fe madure mediante los sacramentos. (...) La vida, no es un simple acumular, y es mucho más que el simple éxito. Estar verdaderamente vivos es ser transformados desde el interior, estar abiertos a la fuerza del amor de Dios. Si acogéis la fuerza del Espíritu Santo, también vosotros podréis transformar vuestras familias, las comunidades y las naciones. Liberad estos dones. Que la sabiduría, la inteligencia, la fortaleza, la ciencia y la piedad sean los signos de vuestra grandeza”.

Finalizado su discurso, tuvo lugar la presentación de los 24 candidatos a quienes el Papa conferirá mañana el sacramento de la Confirmación. La vigilia proseguirá toda la noche con la adoración eucarística, que se alternará con momentos de silencio y preparación a la Santa Misa de mañana domingo.



Gigantesco vía crucis
por las calles de Sydney


Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA) El papa Benedicto XVI abrió hoy con una oración la representación de las estaciones del vía crucis por parte de un centenar de actores en Sydney, Australia, donde preside la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, que reúne a más de 200.000 peregrinos de todo el mundo.

Los actores recreaban la última cena, sentados en los escalones de la catedral de Santa María, cuando el Papa salió por la puerta del templo para pronunciar la breve plegaria.

El Pontífice siguió las otras estaciones por televisión, en la cripta de la catedral.

Cuatro mujeres aborígenes lloraron por Jesús de Nazaret en otro momento de la vía dolorosa.

"Maravilloso. Ellas sufrían porque estaban oprimidas por los romanos. Tiene cierto sentido que hoy sean mujeres aborígenes, es un simbolismo más", exclamó un sacerdote en declaraciones a la prensa, mientras miraba el vía crucis desde el Puerto de Darling.

A través de las numerosas pantallas gigantes que retransmitieron el espectáculo en parques y plazas de Sydney, había visto la última cena en la catedral de Santa María, en la que Alfio Stutio, el actor australiano de 27 años que representó a Jesús, rompió el pan para compartirlo con los doce discípulos.

La séptima estación del vía crucis continuaba en la pantalla y los presos romanos, entre ellos Simón, estaban representados, como las mujeres de Jerusalén, por aborígenes australianos.

Vestían pieles de canguro y llevaban la cara y el cuerpo pintados con ceniza, una señal de duelo en la tradición aborigen, y mientras esperaban la llegada de Jesús al muelle bailaban una danza tradicional del norte de Australia.



Jornada Mundial de la Juventud:
lo que pasó y lo que resta


Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA)
La Jornada Mundial de la Juventud 2008 (JMJ) que se celebra en Sydney, Australia, con el lema: “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes y seréis mis testigos”, se encuentra promediando su desarrollo con la participación de cientos de miles de jóvenes de todo el mundo que comparten junto al papa Benedicto XVI una nueva edición de esta experiencia de fe que se realiza desde 1987 por iniciativa de su antecesor, Juan Pablo II.

Ésta es una síntesis de lo que ocurrió hasta ahora y el programa de las actividades que restan hasta la clausura, que será el domingo 20 de julio.

El martes 15 de julio llegó al lugar la delegación argentina de la Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal; y otros grupos de argentinos: colegios, parroquias y casas de familias abrieron sus puertas para alojar a los peregrinos. A las 16.30 comenzó oficialmente la JMJ con la misa de apertura en Barangaroo, Sydney, en la que los jóvenes asistentes recibieron la cruz y el ícono mariano de la Jornada. El cardenal George Pell presidió la celebración e invitó a los jóvenes a hacer nacer la primavera en medio del invierno.

El miércoles 16 comenzaron las catequesis animadas por obispos y organizadas en diferentes puntos de la ciudad y sus alrededores, según las lenguas de origen. Se trata de un espacio de crecimiento en la fe y para compartir las resonancias de cada uno de los participantes según su procedencia y las distintas formas de vivir y expresar la misma fe que nos une. Hasta el momento los temas abordados fueron: "Llamados a vivir en el Espíritu Santo" y "El Espíritu Santo, alma de la Iglesia".

Por las tardes se ofrecen diferentes propuestas artísticas de gran diversidad cultural, que son protagonizadas por jóvenes. Las parroquias también ofrecen distintos foros temáticos, momentos de oración y adoración del Santísimo Sacramento.

Ayer por la tarde se llevó a cabo la multitudinaria celebración en la que los jóvenes le dieron la bienvenida a Benedicto XVI, en su llegada a Sydney. En la oportunidad el Santo Padre expresó:

“Veo ante mí una imagen vibrante de la Iglesia universal. La variedad de Naciones y culturas de las que provienen demuestra que verdaderamente la Buena Nueva de Cristo es para todos y cada uno; ella ha llegado a los confines de la Tierra. Sin embargo, también sé que muchos de ustedes están aún en busca de una patria espiritual. Algunos, siempre bienvenidos entre nosotros, no son católicos o cristianos. Otros, tal vez, se mueven en los aledaños de la vida de la parroquia y de la Iglesia. A ustedes deseo hacerles un llamamiento: acérquense al abrazo amoroso de Cristo; reconozcan a la Iglesia como su casa. Nadie está obligado a quedarse fuera, puesto que desde el día de Pentecostés la Iglesia es una y universal".

También pronunció unas palabras dirigidas especialmente a los hispanoparlantes: “Queridos jóvenes de lengua española, la misión de ser testigos del Señor en todos los lugares de la tierra es una apasionante tarea, que exige acoger su Palabra e identificarse con Él, compartiendo con los demás la alegría de haber encontrado al verdadero amigo que nunca defrauda. Que este reto aumente en ustedes la generosidad. Un saludo muy cordial a todos”.

El viernes 18 continuaron las sesiones de Catequesis en más de 250 localidades en los alrededores de Sydney; se rezó el Vía Crucis en la catedral de St Mary's, y en Barangaroo, Darling Harbour, explanada de la Ópera de Sidney, Domain. Además se realizaron los actos del Festival de la Juventud en distintas localidades del centro de Sidney.

Programa de actividades
Sábado 19: Peregrinación a pie por el Sydney Harbour Bridge (puente de la bahía de Sidney) hasta el Hipódromo de Randwick y el Centennial Park. Se inicia a las 5.30 desde el puente caminando por la ciudad hasta el Southern Cross Precinct. Vigilia vespertina con el Papa y la noche “durmiendo bajo las estrellas”: de 19 a 21, en el Hipódromo de Randwick.

Domingo 20: Misa de Clausura celebrada por el Papa, a las 10 en el Southern Cross Precinct, Hipódromo de Randwick y Centennial Park. La Caravana Papal se inicia a las 9 en el Centennial Park. Anuncio del nombre de la próxima ciudad anfitriona a las 12.15. Actos del Festival de la Juventud: de 12.30 a 17 en el Southern Cross Precinct, Hipódromo de Randwick y Centennial Park.




El Papa mantuvo encuentros
ecuménico e interreligioso


Sydney (Australia), 18 Jul. 08 (AICA)
Benedicto XVI presidió hoy, en la cripta de la catedral de Santa María, un encuentro ecuménico con 40 representantes de otras Iglesias y confesiones cristianas y miembros del New South Wales Ecumenical Council. Después de recibir el saludo del arzobispo de Sydney, cardenal George Pell y del obispo anglicano de Sydney, Robert Forsyth, el Papa pronunció un discurso.

"Australia es un país que se caracteriza por la gran diversidad étnica y religiosa -dijo- y una nación que reconoce la importancia de la libertad religiosa. Éste es un derecho fundamental que consiente a los ciudadanos comportarse según valores enraizados en sus convicciones más profundas, contribuyendo así al bienestar de toda la sociedad".

Benedicto XVI se refirió al bimilenario del nacimiento de San Pablo que la Iglesia celebra este año y recordó que el apóstol de las gentes afirmaba que por el Bautismo somos miembros del Cuerpo de Cristo. "Este sacramento -explicó-, que es la puerta de entrada en la Iglesia y el "vínculo de la unidad", es el punto de partida de todo el movimiento ecuménico. Sin embargo, no es el destino final. El camino del Ecumenismo apunta, definitivamente, a una celebración común de la Eucaristía que Cristo confió a sus apóstoles, como el sacramento por excelencia de la unidad de la Iglesia".

Por ese motivo, "un diálogo sincero que concierna el lugar de la Eucaristía, estimulado por un estudio renovado y atento de las Escrituras, de los textos patrísticos y de los documentos de dos mil años de historia cristiana, redundará indudablemente en beneficio del progreso del movimiento ecuménico y de la unificación de nuestro testimonio ante el mundo".

El Santo Padre observó que el movimiento ecuménico se encontraba "en un punto crítico" y que para progresar era necesario "pedir a Dios que renueve nuestras mentes con la gracia del Espíritu Santo, que habla a través de las Escrituras y nos guía a la verdad completa" y "estar en guardia ante cualquier tentación de considerar la doctrina como fuente de división y por tanto como impedimento de la tarea urgente e inmediata de mejorar el mundo en que vivimos".

"Cuanto más asiduamente intentemos alcanzar una comprensión común de los divinos misterios -subrayó- tanto más nuestras obras de caridad hablarán de la inmensa bondad de Dios y de su amor por todos. El diálogo ecuménico avanza no solo mediante el intercambio de ideas, sino con la división de los dones que nos enriquecen mutuamente. El fin de la "idea" es alcanzar la verdad; un "don" expresa el amor. Ambos son esenciales para el diálogo. Abriéndonos a aceptar los dones espirituales de otros cristianos estimulamos la capacidad para percibir la luz de la verdad que procede del Espíritu Santo".

"San Pablo enseña que por la ‘koinonia’ de la Iglesia tenemos la facultad de defender la verdad del Evangelio y los medios para defenderla porque la Iglesia está edificada "sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas" y tiene a Jesús como piedra angular".
"Cada elemento de la estructura de la Iglesia es importante, pero todos se tambalearían y derrumbarían sin la piedra angular que es Cristo. Como "ciudadanos" de esta "casa de Dios", los cristianos deben actuar juntos para que el edificio sea estable, de forma que otras personas se sientan atraídas a entrar y descubrir los abundantes tesoros de gracia que se encuentran dentro".

"Cuando promovemos esos valores cristianos -finalizó- no debemos temer proclamar su fuente, dando un testimonio común de Jesucristo el Señor".

“He venido como embajador de paz”
Al término de la ceremonia Benedicto XVI se dirigió a la sala capitular de la catedral para encontrarse con 40 representantes de otras religiones.

Tras el saludo de un representante de la religión judía y de otro de la religión musulmana, el Santo Padre dijo que Australia “es una nación que tiene una gran consideración por la libertad de religión”.

“La colaboración armoniosa entre religión y vida pública -dijo- es muy importante en una época en la que algunos han llegado a pensar que la religión es causa de división más que una fuerza de unidad. En un mundo amenazado por formas de violencia siniestras e indiscriminadas, la voz unánime de los que tienen un espíritu religioso estimula a las naciones y a las comunidades a resolver los conflictos con instrumentos pacíficos, respetando plenamente la dignidad humana”.

El sentido religioso, continuó, “nos guía al encuentro de las necesidades de los demás y a buscar vías concretas para contribuir al bien común. Las religiones juegan un papel particular en este contexto, en cuanto que enseñan a la gente que el auténtico servicio exige sacrificio y autodisciplina, que a su vez se deben cultivar por medio de la abnegación, la templanza y el uso moderado de los bienes naturales”.

“Estos valores -estoy seguro que estarán de acuerdo, subrayó Benedicto XVI- son especialmente importantes para una formación adecuada de los jóvenes, que tan a menudo se sienten tentados de considerar la vida misma como un producto de consumo”.

Tras poner de relieve que “las religiones del mundo dirigen una constante atención a las maravillas de la existencia humana”, el Santo Padre aseguró que “los hombres y mujeres están dotados no solo de la capacidad para imaginar en qué modo podrían ser mejores las cosas, sino también de dedicar sus energías para hacerlas mejores”. Por otra parte, añadió, “la religión, al recordarnos las limitaciones y la debilidad del ser humano, nos impulsa a no poner nuestras esperanzas últimas en este mundo que pasa”.

Benedicto XVI subrayó que la Iglesia “se acerca al diálogo convencido de que la verdadera fuente de la libertad se encuentra en la persona de Jesús de Nazaret. Los cristianos creen que El nos revela plenamente las potencialidades humanas para la virtud y el bien; El nos libera del pecado y de las tinieblas. La universalidad de la experiencia humana, que trasciende todos los confines geográficos y todos los límites culturales, hace posible a los seguidores de las religiones comprometerse en el diálogo para afrontar el misterio de las alegrías y de los sufrimientos de la vida”.

“He venido a Australia -concluyó el Papa- como embajador de paz. Nuestro esfuerzo por llegar a la reconciliación entre los pueblos brota y se dirige a aquella verdad que otorga a la vida una meta. La religión ofrece la paz, pero -lo que es más importante- suscita en el espíritu humano la sed de la verdad y el hambre de la virtud. ¡Animemos a todos, especialmente a los jóvenes, a admirar con estupor la belleza de la vida, a buscar su significado último y a esforzarnos por alcanzar su grandeza!”.

Con universitarios y adictos en recuperación
El Papa se desplazó en papamóvil a la Universidad de Notre Dame, fundada en 1989 por voluntad del Parlamento de Australia Occidental y que comenzó su actividad académica en 1992. Las diversas facultades del prestigioso ateneo se encuadran en un contexto de pastoral católica interesada en los valores éticos y humanistas.

El Santo Padre fue recibido a su llegada por el canciller de la Universidad, que lo acompañó a la capilla dedicada al Sagrado Corazón, donde tuvo lugar un encuentro con jóvenes drogadictos y con problemas, que siguen el programa de recuperación "Alive".

Adhesiones argentinas a la Jornada
Mundial de la Juventud

Buenos Aires, 18 Jul. 08 (AICA) La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2008 que se celebra en Sydney hasta el domingo 21 de julio, es vivida en el resto del mundo de diferentes maneras. En nuestro país, varias comunidades organizan actividades especiales con los jóvenes para acompañar este acontecimiento eclesial. Por ejemplo:

La Plata
En adhesión al encuentro mundial de jóvenes con el Papa, mañana de 13 a 19, se realizará una Jornada de la Juventud en la parroquia Cristo Rey (calle 81 entre 8 y 9, La Plata), que contará con la participación del arzobispo, monseñor Héctor Aguer. La mencionada parroquia, los Scouts católicos de La Plata, el Movimiento de la Palabra de Dios, el Centro Estudiantil San Jorge y el Centro Estudiantil ISMAN organizan este encuentro. Informes: primar@netverk.com.ar.

Lomas de Zamora
La Pastoral de Juventud convocó a los jóvenes de las parroquias y movimientos de la diócesis a sumarse a la celebración de la JMJ 2008 con un encuentro que se realizará mañana desde las 16 en la plaza Grigera, frente a la catedral Nuestra Señora de la Paz. Por la tarde actuarán grupos de música cristiana y a las 20 se podrá ver en directo la misa de clausura que el Papa presidirá en Sydney. Informes: (011) 4264-8004 y pastoraldejuventudlomas@yahoo.com.ar.

Acompañando desde la oración
Por su parte, la Vicaría de Pastoral de la arquidiócesis de Buenos Aires difundió una serie de peticiones para acompañar con la oración este momento. Las preces pueden utilizarse en las celebraciones de las misas hasta el domingo 20, las comunidades religiosas podrán intercalar algunas en la oración de Laudes o Vísperas, y también podrán rezarlas individualmente quienes no participen en la oración comunitaria estos días:

1- “Pidamos por toda la Iglesia de Cristo para que pueda recibir por la súplica de tantos jóvenes reunidos en la Jornada Mundial de la Juventud un nuevo Pentecostés al inicio de este tercer milenio. Oremos. Ven Espíritu Santo”.

2- “Pidamos para que los jóvenes reunidos junto al Santo Padre en Australia reciban la fuerza del Espíritu Santo y lleven su luz a sus propias comunidades eclesiales. Oremos. Ven espíritu Santo”.

3- “Pidamos para que este encuentro eclesial sea una ocasión para que el Espíritu Santo, esperado y recibido en la oración, infunda en los jóvenes la capacidad de ser testimonio de Jesús y de su Evangelio. Oremos. Ven Espíritu Santo”.

4- “Pidamos para que el Espíritu Santo invocado en la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud lleva a muchos jóvenes en el mundo entero a responder valientemente la llamada vocacional. Roguemos especialmente por los que han sido llamados al sacerdocio y a la vida consagrada. Oremos. Ven Espíritu Santo”.

5- “Pidamos para que este nuevo Pentecostés haga que todos los jóvenes estén llenos del espíritu de oración y gratitud a Dios, dador de todas las gracias y así puedan desde la vocación matrimonial y la formación de familias cristianas, construir un mundo mejor. Oremos. Ven Espíritu Santo”.

“Padre Santo, recibe nuestra oración para que la Jornada Mundial de la Juventud que se celebra en Sydney, Australia, encienda en los jóvenes el fuego del amor divino y los transforme en sembradores de esperanza para una nueva humanidad. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén”.

Tecnología joven
Por primera vez en una Jornada Mundial de la Juventud podrán verse por Internet videos grabados con teléfonos móviles por jóvenes peregrinos en Sydney.

La agencia multimedia H2onews (www.h2onews.org) organiza y distribuye este servicio junto con Wydcrossmedia.org, plataformamultimedia que presenta información en audio, video y texto creada por diferentes realidades católicas que cubren la JMC.

Los interesados pueden ver desde cualquier parte del mundo el ambiente que se está viviendo en Sydney: entrevistas, imágenes de Benedicto XVI, testimonios, conciertos, etc.



Exultación de jóvenes, de músicas
y de colores para el Papa en Sydney


Sydney (Agencia Fides) - Una auténtica exultación de jóvenes de todo el mundo, de culturas, de músicas, de colores, himnos y banderas ha acogido a Benedicto XVI en Sydney dónde, ha iniciado su programa de encuentros, hasta la Vigilia del sábado 19 de julio y la Santa Misa conclusiva de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud, el 20 de julio. El Papa ha llegado al puerto en un buque, acompañado por una delegación internacional de jóvenes.
Los cerca de 500.000 jóvenes peregrinos, presentes en la JMJ han manifestado toda su alegría por las calles de una ciudad que está viviendo con participación la atmósfera cosmopolita que se respira en Sydney. Esta característica del cosmopolitismo y del pluralismo de la Iglesia australiana ha sido subrayada por Benedicto XVI, quien ha señalado como la Iglesia australiana sea "una de las Iglesias más jóvenes de los diversos continentes". Su discurso en la ceremonia de bienvenida, centrada sobre la salvaguardia de la vida humana y de la creación, ha recordado que la JMJ es fuente de esperanza para la Iglesia y para el futuro del mundo (ver Fides 17/7/2008).
Importante, desde los inicios de la Jornada Mundial, el papel asumido por los representantes de la comunidad aborigen, simbólicamente los primeros en acoger al Santo Padre: ellos han sentido la presencia del Papa y el evento de la JMJ como un momento de valorización de su propia cultura, patrimonio imprescindible de la actual nación australiana.
Dentro de los momentos significativos del día de hoy, 17 de julio, la visita del Santo Padre a la capilla de Sor Mary MacKillop, dónde está enterrado el cuerpo de la beata, elegida entre los patronos de la JMJ. Su camino hacia la canonización continúa: se tratará del primer santo australiano que, por las obras de caridad, es fuente de inspiración para todos los australianos.
Además, con ocasión de la llegada del Papa, los organizadores de la JMJ han convocado un encuentro interreligioso que ha visto la participación de 30 líderes de las comunidades religiosas presentes en el Nuevo Continente: judíos, musulmanes, hindúes, budista, además de cristianos de otras confesiones como Anglicanos, Evangélicos, Pentecostales, Ortodoxos.
La XXIII JMJ se confirma como un acontecimiento que, mucho más que el en pasado, utiliza los nuevos medios de comunicación para llegar a todos los jóvenes que no están presentes físicamente en Sydney. Además de los Sms, existe un servicio en directo-vídeo, gracias al streaming en Interenet, disponible en la dirección www.wydcrossmedia.org, dónde se pueden descargar también vídeos y músicas para el teléfono móvil.
Como informa la Iglesia australiana, ya son numerosos los jóvenes que han pedido participar en el catecumenado. (PA) (Agencia Fides 17/7/2008)

Se abre la JMJ con el llamamiento
del Card. George Pell a los jóvenes:
Sean abiertos a la voz del Espíritu"

Sydney (Agencia Fides) - La gran multitud de jóvenes peregrinos que están participando en la XXII Jornada Mundial de la Juventud (unos 150.000), tuvieron ayer la Santa Misa de inauguración del evento que durante una semana atraerá la atención internacional del mayor encuentro juvenil de todos los tiempos nunca tenido en Oceanía. Han resonado fuertes las palabras de estímulo pronunciadas por el Card. George Pell, Arzobispo de Sydney, quien, desde palco preparado en la zona portuaria de Barangaroo, ha acogido la Cruz y el icono Mariana de la JMJ, y ha abierto oficialmente la Jornada Mundial, con las notas de "Receive the Power", el himno oficial del encuentro, que retoma el tema de la JMJ "Recibirán la fuerza del Espíritu Santo".
En su homilía, basada en el descubrimiento de la vocación cristiana, el Cardenal Pell ha exhortado a los jóvenes a "estar abiertos a la presencia del Espíritu Santo para permitir actuar al Señor". A los jóvenes, inmersos en una cultura materialista, consumista y secularizada, el Card. Pell les ha dirigido la invitación de Jesús: "Cristo los llama a casa y los invita a amar, a ayudarse recíprocamente y hacer comunidad”.
Los jóvenes están llamados a seguir sus huellas, cumpliendo cada día metas claras: "La esperanza cristiana lleva consigo la fe y el amor. Hasta el último momento siempre seremos libres para elegir y actuar", ya que "el Espíritu tiene el poder de convertir y de cambiar a las personas, de apartarlas del mal y de conquistarlas para el bien, y de transformar la incertidumbre y el miedo en fe y esperanza".
"Si tomamos a Dios de la mano, será Él quien nos conducirá. El secreto es la confianza", ha subrayado el Cardenal, insistiendo: “Estamos llamados a abrir nuestros corazones a la potencia del Espíritu. Recomiendo a los jóvenes vivir esta JMJ con entusiasmo, pero sin descuidar la oración y la escucha".
El acontecimiento ha sido también definido como "un nuevo Pentecostés" por el Card. Sanislaw Rylko, Presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, quien se ha encargado de la organización de la JMJ. "Nuevo Pentecostés" significa "recibir la fuerza del Espíritu Santo para ser testigos de la fe cristiana en el mundo de hoy", ha dicho.
En tanto, entre los jóvenes crece el deseo de encontrarse con Benedicto XVI, que ya se encuentra en Australia. Con un innovador gesto de comunicación, el Santo Padre ha enviado un SMS en los teléfonos móviles de los participantes, que dice: "Joven amigo, Dios y su gente tienen grandes expectativas sobre ti porque tienes en tu interior el supremo don del Padre: el Espíritu de Jesús. Firmado BXVI”. (PA) (Agencia Fides 16/7/2008).



Una multitud de jóvenes
recibe al Papa con una ovación


Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA)
Una multitud de jóvenes recibió este jueves con una ovación al papa Benedicto XVI, quien llegó al puerto de Sydney a bordo de un crucero para sumarse a los peregrinos del mundo que llegaron hasta esta ciudad australiana para participar hasta el domingo de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud.

"La Jornada Mundial de la Juventud me llena de confianza para el futuro de la Iglesia y el futuro del mundo", dijo al llegar.

El Pontífice, acompañado por 500 personas -entre ellas diez aborígenes, 20 australianos, 12 jóvenes peregrinos, 32 fieles de Oceanía, 168 de otras naciones y 60 entre obispos y cardenales- atravesó en la embarcación, de pie en la proa, la bahía de Sydney.

Al llegar a Barangaroo, los jóvenes provenientes de 170 países, dieron la bienvenida en la antigua terminal de contenedores, luego de esperar por horas pese al intenso frío que reinó en la ciudad. Agitaban banderas y gritaban sin cesar: "Benedicto, Benedicto”

Rodeado de australianos, entre ellos aborígenes en sus vestimentas típicas con la cara pintada de blanco, disfrutó la entusiasta recepción. "¡Qué alegría!", comentó a sus colaboradores.

Falsos ídolos y degradación del medio ambiente
Tras la recepción formal del arzobispo de Sydney, cardenal George Pell; el presidente de la Conferencia episcopal australiana, monseñor Philip Wilson, y del presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, cardenal Stanislaw Rylko, el Pontífice alertó, en su primer discurso a los jóvenes, sobre los "falsos ídolos" y aseguró que "el mundo está cansado de la codicia, de la explotación y la división, del tedio de los falsos ídolos y de respuestas hipócritas, y de la pena de las falsas promesas".

También condenó el aborto y la violencia doméstica contra madres y niños: "¿Cómo es posible que el espacio humano más bello y sagrado, las entrañas maternas, se haya convertido en un lugar de violencia inenarrable?", se preguntó.

"Sin una profunda reflexión sobre la innata dignidad de toda vida humana, desde su concepción hasta la muerte natural, una dignidad conferida por Dios mismo y por ello inviolable, no se comprenden las preocupaciones por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, la tutela del medio ambiente", dijo el Papa.

Benedicto XVI advirtió que "el abuso de alcohol y drogas, la exaltación de la violencia y el degrado sexual, presentados a menudo por la televisión e Internet como diversión" son algunas de las más evidentes "cicatrices" del ambiente social.

"Cómo podría uno que se pusiese cara a cara con personas que sufren realmente de violencia y explotación sexual explicar que estas tragedias, reproducidas de manera virtual, se pueden considerar simplemente como 'diversión'", preguntó a los miles de jóvenes.
En otro momento, el Papa cuestionó el "derroche de los recursos minerales y marinos" para alimentar un "insaciable consumismo", y alertó sobre “heridas que marcan la superficie de la tierra: erosión, deforestación, derroche de recursos minerales y marinos para alimentar un insaciable consumismo".

La reconciliación con los aborígenes
Benedicto XVI inició su visita a Sidney, donde se reúnen miles de jóvenes peregrinos, con un saludo a la "decisión valiente" del gobierno de Australia de reconciliarse con los aborígenes tras siglos de abusos y un llamado a proteger el medio ambiente.

"De manera correcta, buscan cerrar la brecha entre australianos indígenas y no indígenas con respecto a expectativa de vida, educación y oportunidades económicas", subrayó.

El Papa leyó el mensaje en la Casa de Gobierno, donde fue recibido con honores por el primer ministro australiano, Kevin Rudd, y por el gobernador general Michael Jeffery, representante de la reina Isabel de Gran Bretaña.





La separación del Plan de Dios
creador causa desorden

Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA) “La experiencia demuestra que la separación del plan de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la creación. Cuando se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse", dijo Benedicto XVI en la ceremonia de bienvenida en la Bahía de Sydney.

Los jefes Ancianos de los Aborígenes australianos y numerosos jóvenes aborígenes recibieron al papa Benedicto XVI en el muelle de Rose Bay con una ceremonia de bienvenida, con cantos en el dialecto local y en las diversas lenguas de las poblaciones indígenas de Oceanía, seguidos por el “Tu es Petrus” (Tú eres Pedro).

El Santo Padre se embarcó en la nave Sydney 2000 y recorrió las 6 millas marítimas que lo separaban del Barangaroo East Darling Harbour. A su lado, en el segundo puente de a bordo iban los cardenales Tarcisio Bertone, George Pell y Stanislaw Rylko, mientras en el primer y tercer puente, grupos de jóvenes con las banderas de la JMJ. Una flotilla de lanchas con jóvenes a bordo acompañaba la "nave papal" durante el trayecto hasta la ensenada de Barangaroo, que lleva el nombre de la esposa del jefe de la población aborigen local.

El Papa les dio las gracias y pidió que transmitieran su saludo a todos sus pueblos. "Estoy profundamente emocionado de encontrarme en esta tierra -dijo- conociendo los sufrimientos e injusticias que ha soportado, pero consciente también de la regeneración y de la esperanza que en estos momentos viven, con orgullo legítimo, todos los australianos".

"Frente a mí -prosiguió- veo una imagen vibrante de la Iglesia universal. La variedad de naciones y culturas de la que proceden ustedes demuestra que la Buena Nueva de Cristo es para todos y para cada uno; ha llegado a los confines de la tierra. Y, sin embargo, sé que buena parte de ustedes sigue buscando una patria espiritual. Algunos, absolutamente bienvenidos entre nosotros, no son católicos ni cristianos. Otros, se mueven en las fronteras de la vida de la parroquia y de la Iglesia. Quiero ofrecerles mi aliento: acérquense al amoroso abrazo de Cristo; reconozcan a la Iglesia como su casa. Ninguno está obligado a quedarse fuera, porque desde el día de Pentecostés la Iglesia es universal".

Benedicto XVI elogió "el majestuoso esplendor de la belleza natural de Australia", que "suscita un sentido profundo de temor reverencial, como una rápida ojeada a la historia de la creación que narra el Génesis: la luz y las tinieblas, el sol y la luna, las aguas, la tierra y las criaturas. Todo eso es bueno a los ojos de Dios".

Pero "hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosión, la deforestación, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable" y no sólo el ambiente natural, sino el social, el hábitat que creamos, tiene cicatrices: heridas que indican que algo no va bien, un veneno que amenaza con corroer lo que es bueno, plasmar de nuevo lo que somos y distorsionar el fin para el que fuimos creados. Los ejemplos abundan, los más patentes son el alcohol y el abuso de drogas, la exaltación de la violencia y la degradación sexual, presentados en la televisión e Internet como diversión".

"Me pregunto -observó el Papa- cómo podría alguien explicar a las personas víctimas de la violencia o de la explotación sexual que esas tragedias, reproducidas de forma virtual, se consideran sencillamente una ‘diversión’. Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que ‘la experiencia’ sea lo más importante".

"¡La vida -exclamó- no está gobernada por la suerte, no es casual! La existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría. No se dejen engañar por los que ven en ustedes simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad.

"Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida", pero "la tarea de ser testigos hoy es difícil. Muchos pretenden que Dios se deje al margen y que la religión y la fe, oportunas para los individuos, se excluyan de la vida pública o se usen sólo para seguir fines pragmáticos limitados. Esta visión secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o con ninguna referencia al Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada uno. En realidad, como toda ideología, el secularismo impone una visión global. Si Dios es irrelevante en la vida pública, la sociedad podrá ser plasmada según una imagen privada de Dios y las discusiones y las políticas relativas al bien común se llevarán a cabo basándose más en las consecuencias que en los principios enraizados en la verdad".

Sin embargo, advirtió el pontífice, "la experiencia demuestra que la separación del plan de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la creación. Cuando se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse".

El Santo Padre invitó a los jóvenes a "estar alertas a los signos de dar la espalda a la estructura moral que Dios ha dado a la humanidad" y a "reconocer que la dignidad innata del individuo se asienta en su identidad más profunda, como imagen del Creador y que, por eso, los derechos humanos son universales, basados en la ley natural y no en algo que depende de negociaciones o condescendencia, ni menos del compromiso. Así llegamos a pensar en el puesto que ocupan en nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los inmigrantes, los que no tienen voz. ¿Cómo puede ser que la violencia doméstica atormente a tantas madres y a tantos niños? ¿Cómo es posible que el seno materno se haya convertido en lugar de inaudita violencia?".

"La creación de Dios es única y buena. La preocupación por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, el cuidado del medio ambiente, son de importancia vital para la humanidad. Pero no podemos comprender todo ello si prescindimos de una reflexión sobre la dignidad innata de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural, dignidad otorgada por Dios y por lo tanto inviolable".

"Nuestro mundo está cansado de la avidez, de la explotación, de la división, del tedio de falsos ídolos y respuestas parciales, y de la pena de falsas promesas -concluyó Benedicto XVI-. Nuestro corazón y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde reine el amor, donde los dones se compartan, se edifique la unidad, la libertad encuentre su significado en la verdad y la identidad se encuentre en una comunión respetuosa. ¡Esta es obra del Espíritu Santo! ¡Esta es la esperanza que ofrece el Evangelio de Jesucristo!".

Finalizado el encuentro, el Papa se trasladó a la catedral en papamóvil y durante el recorrido pasó ante la Opera House, que desde 2007 es patrimonio mundial de la humanidad, siendo aclamado por la multitud.

 



Benedicto XVI visitó la tumba
de la primera beata australiana


Sydney (Australia), 17 Jul. 08 (AICA) El Papa Benedicto XVI visitó el “Mary MacKillop Memorial”, donde se encuentra la tumba de la primera beata australiana, cofundadora de las Religiosas de San José. En la ocasión resaltó la contribución de los colonos católicos de Europa a la nación australiana, “especialmente en los campos de la educación y de la sanidad”. En este contexto recordó a la beata Mary McKillop, “una de las figuras eminentes de la historia de este país”.

Después de celebrar misa en privado en la capilla de la catedral, el Papa se trasladó a la casa de gobierno, un elegante edificio gótico construido entre 1837 y 1845, donde tuvo lugar la ceremonia de bienvenida.

El Santo Padre fue recibido en el parque de la residencia por el gobernador general, Michael Jeffery y por el primer ministro, Kevin Rudd. También estaban presentes autoridades políticas y civiles y algunos prelados australianos.

Benedicto XVI comenzó su discurso preguntando cuál era el motivo que llevaba a tantos jóvenes a emprender un viaje tan largo para participar en un encuentro como la Jornada Mundial de la Juventud. “Están deseosos -dijo- de tomar parte en un acontecimiento que pone de relieve los grandes ideales que los inspiran, y regresan a sus casas llenos de esperanza, decididos a construir un mundo mejor. Para mí es una alegría estar con ellos, rezar con ellos y celebrar la Eucaristía junto con ellos. La JMJ me llena de confianza en el futuro de la Iglesia y en el futuro de nuestro mundo”.

Reconciliación con los pueblos indígenas
“Durante miles de años -dijo en otro momento-, antes de la llegada de los emigrantes occidentales, los únicos habitantes de este lugar eran personas originarias del país, aborígenes e isleños del Estrecho de Torres. Gracias a la valiente decisión del gobierno australiano de reconocer las injusticias cometidas en el pasado contra los pueblos indígenas, se están dando pasos concretos para alcanzar una reconciliación basada en el respeto recíproco. Están tratando justamente de colmar la separación entre australianos indígenas y no indígenas acerca de las perspectivas de vida, los avances educativos y las oportunidades económicas. Este ejemplo de reconciliación ofrece esperanza en todo el mundo a aquellos pueblos que anhelan ver afirmados sus derechos y su contribución a la sociedad reconocida y promovida”.</