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Luchemos
contra
los accidentes de tránsito
ACCIDENTES DE TRÁNSITO:
TRAGEDIAS COTIDIANAS QUE PUEDEN EVITARSE
Consideraciones
generales
acerca de los accidentes de tránsito
Argentina
ostenta uno de los índices más altos de mortalidad
por accidentes de tránsito.
19 personas mueren por día; hay 8104 víctimas
fatales en el año 2007 y unos 120 mil heridos de distinto
grado y miles de discapacitados. Las pérdidas económicas
del tránsito caótico y accidentes de tránsito
superan los U$S 10.000 millones anuales.
Pero no se trata de números, sino de vidas humanas. De
hombres, mujeres, jóvenes y niños, que vieron
truncadas sus vidas a causa de un accidente de tránsito.
Son proyectos, sueños, ilusiones y esperanzas muertas.
Familias destrozadas. Luchar para transformar esta realidad
es el objetivo de Luchemos por la Vida.
Es como si un avión de pasajeros cayera todas las semanas
muriendo unas 130 personas cada vez. Y si así ocurriera,
seguramente, no estaríamos tan tranquilos. Las autoridades
tomarían graves y urgentísimas medidas de seguridad.
No sucede lo mismo con los accidentes de tránsito. Tal
vez, porque las muertes se producen de a una, de a dos, o de
a tres. Los muertos en accidentes de tránsito no nos
"llegan" tanto. Se los considera lejanos, creyendo
que son cosas que les ocurren "a otros". Difícilmente
se cree que cualquiera puede sufrir uno en el momento menos
pensado. Nadie al subir a un automóvil experimenta el
miedo que muchas veces se siente al despegar dentro de un avión.
Sin embargo, los accidentes de tránsito en la Argentina,
son la primera causa de muerte en menores de 35 años,
y la tercera sobre la totalidad de los argentinos.
Las cifras de muertos son elevadísimas, comparadas con
las de otros países (ver cuadro), llegando a tener 8
o 10 veces más víctimas fatales que en la mayoría
de los países desarrollados, en relación al número
de vehículos circulantes.
Al momento de los hechos, se dan muchas explicaciones (algunas
reales, otras no tanto) pero que suelen poner siempre el acento
-la culpa- del accidente en "los otros". Rara vez
se analiza la conducta en el tránsito en primera persona.
Hablando de causas... no corra
¿Cuántos choferes frustrados de Fórmula
1 habrá entre las calles y rutas de la Argentina?. A
juzgar por los comportamientos, muchos. Pero no se trata de
grandes motores preparados para tal ocasión, sino de
autos, camiones, colectivos y camionetas que circulan junto
a iguales, por calles y rutas, con y sin baches, y no por pistas
profesionales.
En efecto, la velocidad es una de las causas principales de
muerte por accidentes de tránsito. Muchos argentinos
consideran que no van rápido a 120 Km/h, cuando a más
de 90 Km/h un vehículo es cada vez menos gobernable,
aumentando así el peligro de muerte de sus ocupantes.
Tal vez, muchos estarían vivos de haberse percatado antes
de este detalle. A mayor velocidad, mayor es la distancia que
se necesita para detener el vehículo; más graves
serán las consecuencias ante cualquier falla mecánica.,
el reventón de un neumático, una mala maniobra
del conductor o cualquier imprevisto que se presente en el camino.
La noche, la lluvia y la niebla son causas fundamentales para
que deba disminuirse, aún más, la velocidad. Muchos
apurados, nunca llegaron a destino.
Muchos brindan por su muerte
Otra causa fundamental de mortalidad en accidentes de tránsito
es atribuible a las bebidas alcohólicas. Los impedidos
para manejar no sólo son los "borrachos": un
sólo vaso de vino, cerveza o whisky, limita la capacidad
de conducción, ya que produce una alteración de
los reflejos para conducir.
Bastaría con recordar la parada de Dolores, en la ruta
2, camino a Mar del Plata. Cuántos almuerzan en forma
abundante y beben alcohol para después retomar el camino.
Las bebidas alcohólicas hacen que las respuestas y las
maniobras, ante cualquier eventualidad de la ruta, o la calle,
sean torpes y lentas. Embota los sentidos disminuyendo la capacidad
de atención normal; genera una falsa sensación
de seguridad que predispone a excesos de velocidad y a todo
tipo de violaciones a las normas de seguridad en el tránsito.
Y es falso suponer que el café o cualquier otro estimulante,
anulan sus efectos nocivos. Por lo menos en 1 de cada dos muertos
en accidentes de tránsito en el mundo, está presente
el alcohol.
Mejor conducir de día
Es ya un clásico -sobre todo en tiempo de vacaciones-
conducir de noche. Las causas invocadas son múltiples:
para llegar de día y aprovecharlo, porque de noche hay
menos tránsito, porque no hace tanto calor. Cuando en
realidad, al viajar de noche, se triplica el riesgo de muerte.
El sueño es inevitable y, en el mejor de los casos, disminuye
grandemente los reflejos y la capacidad de reacción.
El ritmo biológico normal de cada persona, hace que ésta
esté acostumbrada a dormir de noche. El conductor ideal,
capacitado para conducir de noche con menos riesgo de quedarse
dormido o dormitar, sería aquél que normalmente
durmiera de día y condujera de noche. Se agrava mucho
más si no hubo descanso, o si se trabajó durante
todo el día. Pero peor aún si la persona cenó
abundantemente y bebió alcohol.
Y, además, lo lógico: la monotonía del
paisaje, la menor visibilidad, sólo en blanco y negro;
la posibilidad de encontrar en la ruta un animal que se cruza,
autos sin luces reglamentarias, y los encandilamientos. Mejor,
conducir de día.
Ajústese a la vida
La seguridad pasiva es tan importante como el respeto a las
normas de tránsito. Y el mejor seguro de vida dentro
del vehículo es el Cinturón de Seguridad, que
impide ser lanzados contra el parabrisas, o fuera del vehículo
hacia una muerte segura, en caso de accidente. Con lo que su
uso generalizado, disminuiría en un 60 por ciento aproximadamente
la muerte de los ocupantes de los vehículos accidentados.
Inclusive en la ciudad, a poca velocidad, evita la muerte o
lesiones graves.
Dele la espalda a sus hijos
Qué difícil es mantener quietos a los más
pequeños de la familia, dentro del auto, sobre todo en
los viajes largos. Sin embargo, es un acto de amor la observancia
de ciertas normas: no es mala educación darles la espalda
dentro del automóvil. Al contrario, se les estará
resguardando la vida. Muchos chicos mueren en accidentes de
tránsito, cerca de sus casas, en brazos de quienes más
los quieren. Por eso, la mejor manera de demostrarles amor es
no llevarlos en los asientos delanteros, ni en los brazos del
acompañante, y mucho menos en los del conductor. Los
niños siempre deben ir en los asientos traseros, ajustados
con el cinturón de seguridad y en sus sillas especiales
si son pequeños.
Habrá que evitar, además, llevar objetos o juguetes
pesados o punzantes que puedan dañar a cualquiera de
los ocupantes en caso de accidente.
Peligro en dos ruedas
Luces, elementos reflectantes, casco protector. Tres elementos
importantes que no deben faltar al subirse a una bicicleta.
Los dos primeros hacen que de noche los ciclistas sean vistos
en la ruta o calle; la ausencia de los mismos, puede ser causa
de muerte. Muchos de ellos circulan por las calles de contramano
con la excusa de que ellos ven mejor a los autos, sin tener
en cuenta la dificultad de verlos a ellos, y así más
de uno terminó arrollado por un vehículo. En los
países desarrollados existen sendas para ciclistas. Sería
auspicioso que en la Argentina también las hubiera.
La utilización del casco protector para ciclistas y motociclistas,
tal vez, evitaría más de la mitad de las muertes.
Motociclistas y ciclomotoristas constituyen otro espectro de
riesgo en las calles y rutas.
El Exceso de velocidad, la falta de uso del casco protector
(la mayoría de las veces se los lleva colgando del brazo),
la falta de respeto a las señales de tránsito
(semáforos, contramano) y las "proezas" que
demuestran sus conductores (wheellies, zig zag entre los vehículos)
son la sumatoria de una lista de muertes y accidentes sobre
2 ruedas. Y no hay que olvidarse que afecta, principalmente,
a adolescentes y jóvenes.
Apunten al peatón
Los peatones son la víctima codiciada por colectiveros
y taxistas ansiosos. No se les otorga prioridad de paso ni en
esquinas ni sendas peatonales. Y ellos mismos, son la causa
de su propia muerte al no respetar las reglas básicas
de tránsito, como por ejemplo, cruzar por las esquinas
con la señal del semáforo a favor. Se trata de
respetar y hacer respetar los propios derechos, sin olvidar
que todos, en algún momento, se convierten en peatones.
Inclusive los colectiveros y taxistas. Por eso, aún en
las esquinas y sendas sin semáforos, los peatones tiene
prioridad de paso.
Trabajar para transformar
Es cierto que el estado y las autoridades tienen en todas estas
muertes, gran responsabilidad: Que muchas rutas y calles no
están en buen estado, ni bien señalizadas. Tenemos
vigente una nueva ley de tránsito y seguridad vial, ley
24.449, pero su vigencia es en gran parte teórica, y
debe tener vigencia real en calles y rutas. Los controles son
escasos y poco efectivos. La mayoría de la población
no conoce ni los test de alcoholemia, ni controles de velocidad
o uso de Cinturones de Seguridad o Cascos.
También es cierto que el otorgamiento de las licencias
para conducir no se hace con responsabilidad, ni con la suficiente
preparación. Que todavía no funcionan los controles
generalizados sobre el estado de seguridad de los vehículos.
Y que no se brinda Educación Vial en las escuelas argentinas
(salvo el esfuerzo, entre otros, que realiza Luchemos por la
Vida, a través del Programa Nacional de Educación
Vial, Equipos Móviles de Educación Vial.)
Luchemos por la Vida brega por cambiar estas realidades. Cada
uno, a diario, sale (y entra) en la selva del tránsito,
como muchos que hoy no están, o quedaron discapacitados,
o padecen muchos sufrimientos. La realidad, podía haber
sido diferente, simplemente, abrochándose el cinturón
de seguridad, haber sacado el pie del acelerador a tiempo, no
haber bebido alcohol antes de manejar, haberse puesto un casco
protector a algún elemento reflectante, o haber cruzado
la calle por la senda peatonal.
El tránsito es un sistema que hacemos entre todos, en
el que interdependemos unos de otros.
La vida es única e irrepetible. Más allá
de la responsabilidad de "los otros", cada uno puede
salvar una vida. ¡Tal vez la propia!
  
Equipos
móviles de educación vial gratuitos
Educación vial gratuita para escuelas
de la ciudad de Bs.As. y alrededores
LUCHEMOS POR LA VIDA, Asociación Civil pone en marcha,
por duodécimo año consecutivo, los talleres escolares
para concientización y educación vial para la
convivencia y la preservación de la vida en la vía
pública.
Invitamos a las escuelas primarias y de EGB de la ciudad de
Buenos Aires y Gran Buenos Aires que deseen recibir GRATUITAMENTE
la visita de nuestros Equipos Móviles de Educación
Vial para alumnos de 6° y 7° grado, a contactarse con
esta ASOCIACIÓN a los teléfonos: 4637-8090/4611-4060
Fax: 4637-7899, de 11.00 a 19.00 horas.
Las escuelas y alumnos participantes de los talleres, recibirán
además, el obsequio de material didáctico y podrán
aspirar a uno de los premios “Luchemos por la Vida”
2005.
Agradecemos hacer conocer y difundir este servicio.
  
Más campañas de"Luchemos
por la vida"
Campaña de concientización televisiva para Latinoamérica
disponible gratuitamente para todos los medios
Todos aquellos medios televisivos interesados en difundir la
campaña de prevención de accidentes de Luchemos
por la Vida (en este momento los temas son "Alcohol y Conducción"
y "Peatones seguros") que puede verse en , (puede
verla online en teleaire.tv) pueden recibirla gratuitamente,
siguiendo los siguientes pasos:
Enviar por FAX o e-mail un pedido formal de la campaña
suscripto por la dirección del medio, en el cual se especifique
lo siguiente:
a) Tipo de medio del que se trata (canal de TV abierta, TV por
cable, etc.).
b) Alcance de la difusión (ámbito territorial
y población estimada de televidentes).
c) Período de tiempo comprometido para su difusión
(fecha de comienzo y finalización estimada).
d) Frecuencia diaria comprometida para la difusión de
la campaña y esquema horario tentativo.
e) Especificar el sistema (NTSC, PAL, etc.) y tipo de cinta
necesitada (VHS, UMATIC, BETA, etc.)
g) Enviar dirección de e-mail y la dirección completa
a donde remitir el material. Si existiera, indicar un representante
en Buenos Aires que pueda recibir el material.
Este
material se publica por gentileza de Luchemos por la vida.org.ar.
  
Arzobispo
argentino señala
que accidentes
son un problema moral y no técnico

BUENOS
AIRES, 20 Mar. 07 / 08:52 pm (ACI).- Al lamentar el incremento
de accidentes viales en Argentina, el Arzobispo de La Plata,
Mons. Héctor Aguer, señaló que éstos
no son un problema meramente técnico, sino moral, que
tiene que ver con la responsabilidad de todos los argentinos.
"Los accidentes constituyen un problema moral, algo que
tiene que ver con nuestra libertad y nuestra responsabilidad,
más allá de que se suela decir que el problema
pasa por el estado de las rutas, la falta de vigilancia adecuada
o la grave carencia de educación vial de los conductores",
indicó el Prelado en su habitual programa televisivo
"Claves para un Mundo Mejor".
Tras definirlo como un problema "profundo y múltiple",
Mons. Aguer señaló que habría que hacer
un análisis mas profundo de "la caracterología
de los conductores y en el fondo de la problemática cultural
y social de la Argentina, antes de adjudicar las responsabilidad
de los accidentes a razones como la velocidad excesiva, la impericia
de los conductores, los efectos del alcohol o del cansancio".
Agregó que "los argentinos tenemos un individualismo
anárquico, un instinto de poder que lleva al uso prepotente
de la libertad, una inclinación a la violencia. No es
necesario que se choque, cualquier roce que llega a haber en
una calle de la ciudad y enseguida ahí arde Troya".
El Arzobispo de La Plata también indicó que detrás
de esta dolorosa realidad "hay una especie de extraño
desprecio por la vida, porque en otros aspectos la vida es amada
apasionadamente, como en el cuidado de la salud o en el culto
del cuerpo".
Asimismo, cuestionó que "la observancia de las leyes
de tránsito, aquí en la Argentina, parece ser
algo que no tiene porque tener vigencia en nuestra conciencia
y en nuestra libertad, porque esa restricción que uno
acepta es la que nos ayuda a ser verdaderamente libres, prudentes
y a respetar nuestra vida y la ajena".La defensa de la
vida exige prudencia en la carretera, afirma Benedicto XVI
  
Benedicto XVI pide prudencia
en la carretera en el día dedicado a las víctimas
de los accidentes de tráfico
CIUDAD
DEL VATICANO, domingo, 19 noviembre 2006 (ZENIT.org).- Benedicto
XVI hizo un llamamiento a respetar las normas de seguridad del
tráfico en el Día mundial en recuerdo de las víctimas
de la violencia vial.
Tras
rezar el Ángelus con miles de peregrinos congregados
en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre elevó
en francés una oración al Señor para que
acoja «en su paz a todas las personas fallecidas en accidentes
de tráfico».
Recordando
que los heridos padecen con frecuencia problemas duraderos,
pidió «insistentemente a los automovilistas que
respeten con vigilancia las normas de tráfico y que presten
cada vez más atención a los demás».
Los
accidentes de tráfico constituyen una de las principales
causas de la mortalidad en el mundo. En un informe de 2005,
la Organización Mundial de la Salud (OMS) revela que
estos accidentes, particularmente frecuentes en zonas urbanizadas
de países en vías de desarrollo, provocan 1,2
millones de muertos, es decir, unos 3.000 al día, y decenas
de millones de heridos.
Según
la OMS se trata de un fenómeno en aumento, y si no se
da un cambio de tendencia, en el año 2020, las víctimas
del tráfico podrían superar a las del sida.
ZS06111909
  
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